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Atentado con 12 tiros en la casa de un empresario farmacéutico

El dueño dijo que fue un intento de robo. Su esposa habló de un ataque desde una moto de alguien que se confundió de objetivo.

Miércoles 09 de Enero de 2013

Alrededor de doce balazos rompieron el silencio de la siesta en Santiago y Amenábar cuando, por causas aún no determinadas, al menos un individuo disparó sobre la casa en la que vive la familia de Omar Wenceslao U. un médico y empresario muy conocido en la zona.

Por el hecho se cruzan dos versiones muy distintas aportadas por los dueños de casa: la primera sostiene que una moto se detuvo en la puerta de la casa y alguien que bajó de ella efectuó los disparos. Una segunda indica que dos hombres quisieron entrar a la vivienda para robar y, al verse imposibilitados de hacerlo, reaccionaron a tiro limpio contra el portón de entrada. Desde la Unidad Regional II no establecieron una idea definida de lo ocurrido.

Lo concreto es que aproximadamente a las 15.20 los integrantes de la familia que estaban en el hogar —Ana María L., su hija y su nieto— escucharon la reiteración de los tiros y pudieron ver, incluso, como una bala penetraba en el living perforando un espejo.

Las pericias iniciales determinaron que hubo en total 12 disparos, aparentemente realizados con una arma automática de calibre 9 milímetros. Frente a la vivienda estaba estacionado un Volkswagen Fox chapa FGX 393, propiedad de la pareja hija del matrimonio, al cual le perforaron sólo las gomas, sin impactar en la carrocería.

Lluvia de balas. La casa está a la altura del 3000 de Santiago, a tres cuadras del country del Club Atlético Provincial, y es una residencia de dos plantas. En la entrada tiene un portón de seguridad con un mecanismo que impide que una persona entre hasta el garaje y pueda salir libremente si no posee la llave, ya que es una doble puerta que se cierra formando un cerco.

Ana María L. declaró a LaCapital que estaba acostada en el sofá y que escuchó una serie de tiros. "Me asusté mucho cuando se rompió una puerta que está detrás de un espejo. Al principio pensé que eran cohetes navideños pero escuché que se rompían las ventanas", afirmó.

La mujer no salía de su asombro. "Puede ser que se hayan confundido, no creo que ningún paciente de mi marido— de profesión médico— venga a balear mi casa" decía, casi con ironía y muy tranquila pese al mal momento pasado. Por su parte el yerno de la mujer indicó que "una moto se paró en la puerta, en la ochava con la cortada Cure, ahí se plantó y empezó a tirar".

El dueño de casa, Omar U. es un médico del Pami y empresario, dueño de una cadena de farmacias. Según comentaron los vecinos también tendría una clínica. "Son gente vieja del barrio, trabajan y nunca tuvieron problemas con nadie", decían a quien quisiera escuchar las vecinas que habitualmente pasan las tardes en las puertas de sus hogares, en este tranquilo barrio de casas bajas.

Contraste abrupto. Esta versión contradice totalmente la dada por el médico, quien también al diálogar con LaCapital, media hora después de los hechos , sostuvo con total certeza que había sido víctima de un intento de robo.

"Según me dijeron algunos testigos, a la casa intentaron ingresar dos tipos que se habrían colado en la entrada y por la puerta del garaje detrás de mi mujer. El sistema de seguridad cerró los portones, que son dos y se cierran discontinuos, y uno de los tipos quedó adentro sin poder salir", aseguró el profesional.

De acuerdo al relato del médico, uno de los intrusos quedó adentro del perímetro de la casa y saltó por sobre el portón. "El otro que estaba en la vereda lo ayudó y después se subieron a la moto y balearon la casa, como con bronca".

El médico afirmó, en forma terminante, que fue víctima de un intento de robo. "Esto es la falta de seguridad en la zona. No tengo sospecha de nada. Mi mujer está muy shockeada", señaló. Las investigaciones policiales no dejan nada fuera de dudas y mantienen abiertas todas las hipótesis.

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