Atención al cliente: poca cordialidad
El pasado miércoles fui a sacar dinero al Banco Francés de calle Córdoba al 2100. Tengo la costumbre de ir a ese lugar ya que la cuenta la tengo en ese banco y siempre pensé que es más seguro ante cualquier inconveniente que pudiera tener.

Domingo 09 de Agosto de 2009

El pasado miércoles fui a sacar dinero al Banco Francés de calle Córdoba al 2100. Tengo la costumbre de ir a ese lugar ya que la cuenta la tengo en ese banco y siempre pensé que es más seguro ante cualquier inconveniente que pudiera tener. Eran las 18,30, pongo la tarjeta y ante mi sorpresa el cajero la retiene. Como había gente dentro de local golpeo la puerta para pedir ayuda o para ver qué debía hacer. Me atiende un guardia y me dice que iba a avisar. Pasa el tiempo y nadie se acerca para solucionar o al menos para informar sobre lo que debía hacer. Se acerca nuevamente el guardia y le vuelvo a pedir que avise a alguien, pero nadie responde. Ante mi impotencia le pregunto si así atienden a los clientes y me contesta: "Y sí". Mientras volvía a casa pensaba: costaba mucho acercarse y decir: "Señora, vuelva mañana a la mañana que le entregamos la tarjeta" o "quédese tranquila, nosotros nos hacemos cargo". Me pregunto de qué sirve enviar representantes a las empresas para solucionar los problemas, ofrecer sus servicios, si cuando a uno se le presenta uno no lo solucionan. ¿Cuesta mucho ser un poco más cordial?

Inés Alvarez

ines_alvarez29@hotmail.com