Viernes 12 de Julio de 2013
El convicto José Luis Baroni, quien purga una condena a reclusión perpetua por el asesinato de la maestra Alejandra Cugno, fue hospitalizado durante la madrugada de ayer tras ser atacado por otros presos que compartían el pabellón de la Unidad Penitenciaria Nº 1 de Coronda, donde está alojado. Según se supo horas después de la agresión, ocurrida a las 22 del miércoles último, Baroni recibió dos heridas punzocortantes, una en el hemitórax y otra en la pierna, que no le significaron gravedad pero requirieron atención médica por lo cual fue trasladado al hospital José María Cullen de la capital provincial. Tres días antes una pelea mano a mano entre reclusos terminó con un preso muerto (ver aparte).
Autoridades del nosocomio aseguraron que las heridas que recibió Baroni, de 45 años, fueron leves y que su vida no corrió peligro en ningún momento. La última información que se tenía sobre este hombre, conocido en su lugar de residencia —Piamonte— como "El Puma" y como "El Colo" en el ámbito penitenciario, indicaba que estaba alojado en el pabellón de "los Hermanitos" de la cárcel corondina, donde está desde hace tres años, cuando la Justicia determinó una condena por el homicidio de la docente que fue hallada muerta en un pozo de agua de un campo de Landeta.
Recreo. "A Baroni lo sacaron herido. No se supo cómo ni con qué elemento se ocasionó la agresión", explicó a LaCapital el secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni, quien además precisó que "el ataque fue un rato antes del cierre del pabellón, cuando aún estaban en recreo interno".
El funcionario dijo además que "del control físico realizado a los otros internos surge que no hay otros heridos" y que ahora se investigan las causas y se trata de identificar a el o los responsables de la agresión. "Si eso se establece, Baroni regresará a su anterior pabellón o en caso contrario tendrá que ir a otro".
Un crimen. Oriunda de San Martín de las Escobas y residente de San Jorge, Alejandra Isabel Cugno fue vista por última vez con vida el 6 de julio de 2009. Cinco días después, y luego de una intensa búsqueda, el cuerpo de la docente y directora de la escuela Nº 268 de Cañada Rosquín fue hallado desnudo en el fondo del pozo de agua de una vivienda rural abandonada cerca de la localidad de Landeta.
Algunas horas más tarde, y luego de que el rostro de Baroni fuera exhibido por todos los medios del país como el principal sospechoso del crimen, el hombre fue apresado cuando deambulaba por la ciudad de San Justo, 100 kilómetros al norte de la capital provincial.
Para dar con el primer identikit que permitió orientar la pesquisa fue clave el testimonio de dos jóvenes que vieron cuando Baroni "hizo dedo" a la maestra, en uno de los accesos de Cañada Rosquín sobre la ruta 66, para que lo llevara en su Fiat Duna.
Luego de ser detenido, "El Puma" declaró ante la policía y se hizo responsable del secuestro, agresión y asesinato de la docente. Incluso brindó detalles para hallar el cuerpo. Tiempo después intentó en vano algunas historias que le permitieran eludir su culpabilidad pero fueron derribadas por la Justicia en base a un importante cúmulo de pruebas.
En junio de 2010 se realizó en Santa Fe el juicio oral y público por la muerte de la maestra que tuvo como único imputado a Baroni. A menos de una semana de cumplirse el primer aniversario del crimen fue condenado por el rapto, abuso y asesinato de la docente a prisión perpetua en un fallo unánime.
La sentencia fue apelada luego de la feria judicial de invierno, pero la Sala III de la Cámara Penal de Santa Fe confirmó la pena al rechazar los argumentos esgrimidos por la defensa para declarar nulo y volver a foja cero el proceso oral y público. Baroni fue hallado autor de los delitos de rapto, abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa, homicidio doblemente agravado por críminis causa y alevosía, hurto calificado y defraudación por estelionato.
Días después de pelea mortal
La agresión a José Luis Baroni ocurrió tres días después de que un interno de la cárcel de Coronda de 27 años fuera asesinado de varias puñaladas en una pelea con otro. Ese hecho, aun en investigación, ocurrió en el pabellón Nº 7 y según las informaciones preliminares no involucró a otros reclusos, quienes vieron cómo se desarrolló la carrera. La víctima, Jorge Luis Muñoz, purgaba una condena de ocho años de prisión por asaltos a mano armada.