Miércoles 18 de Noviembre de 2015
Los tres maleantes que el lunes a la tarde emboscaron a dos empleados de un comercio de la zona sur y les robaron 150 mil pesos contaban con información precisa y esperaron pacientemente en un auto el momento justo para cometer el atraco. Cuando advirtieron que los trabajadores salieron del negocio y se disponían a subir a un utilitario para ir a una sucursal bancaria y depositar el dinero recaudado el fin de semana, pusieron en marcha su plan criminal y entraron en acción. Uno de los asaltantes se acercó al vehículo, le disparó un balazo en el antebrazo a quien llevaba el bolso con el efectivo y se lo arrebató sin más.
El atraco ocurrió cerca de las 14.45 del lunes frente a una pañalera situada en avenida Arijón al 400, entre Salvá y Leiva, en la zona sur de la ciudad y en un horario en el que muchas personas transitan por la zona donde se erige el colegio Santísimo Rosario. Pablo, el dueño del comercio, contó que dos empleados del local (uno de ellos un policía que al parecer prestaba un servicio adicional) salieron del negocio que se levanta sobre avenida Arijón y caminaron en dirección a calle Salvá con la intención de subirse a una pick up Chevrolet que estaba estacionada en la esquina. El efectivo llevaba un bolso con el dinero que debían depositar en la sucursal del Banco Francés ubicada en San Martín y Lamadrid.
Sorprendidos. Los dos trabajadores llegaron hasta el utilitario pero no tuvieron tiempo de subir. Enseguida fueron sorprendidos por tres hombres que se movilizaban en un auto de alta gama que estacionó detrás del rodado del comercio. "Uno de los ladrones se bajó del vehículo, le disparó un balazo en el antebrazo derecho a quien tenía el bolso y se lo robó", explicó un vocero policial que investiga el hecho.
El comerciante señaló que el maleante le tiró a quemarropa al policía, pero el uniformado tuvo una reacción instintiva. "Levantó sus brazos para protegerse y el disparo le dio en uno de los brazos", explicó Pablo. Luego los médicos comprobarían que el proyectil atravesó el antebrazo derecho de la víctima. Sin obstáculos a la vista, el delincuente se subió rápidamente al auto en el que se movilizaba con sus cómplices y en escasos segundos se esfumaron por Arijón en dirección al este.
Un rato después, el policía herido fue llevado al hospital Roque Sáenz Peña, lugar en el cual tras recibir las curaciones de rigor le dieron el alta. En tanto, ayer a la mañana efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) acudieron al comercio asaltado para recabar información y rastros.
Filmado. Tras ello el propietario del local le comentó a La Capital que la pesquisa todavía "no ha tenido avances". A su vez, el portavoz policial consultado indicó que "están relevando las videocámaras públicas y privadas de vigilancia de la zona para observar si quedaron registradas las imágenes del atraco y, fundamentalmente, del auto en el cual se manejaban los asaltantes". Y agregó: "Hasta ahora solamente sabemos que es un vehículos de alta gama".
El vocero policial también señaló que el asalto fue presenciado por algunas personas a partir de cuyos testimonios los investigadores se enteraron de que uno de los malhechores "es una persona mayor".
Pablo también expresó que "por suerte nadie resultó herido de gravedad ni hubo que lamentar víctimas fatales". Y mientras el comerciante dialogaba con este diario, dos empleados atendían a los clientes en la vereda a través de una improvisada ventana, una muestra elocuente de cómo el atraco preocupó al dueño del negocio y lo obligó a adoptar esa decisión.