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Atacan con bombas molotov una tienda oficial de Newell's: pérdidas totales

Actitud irracional. Fueron entre cuatro y cinco jóvenes a la madrugada. Antes hubo quemas menores en una boletería del estadio de Central y en una subsede.

Jueves 17 de Enero de 2013

La secuencia de violencia contra espacios que identifican a los dos principales clubes de la ciudad sumó, en las últimas horas, tres nuevos episodios. Cronológicamente, los primeros dos ataques fueron a las puertas del estadio de Rosario Central. Ahí hubo quemas menores en una boletería ubicada sobre Cordiviola al 1200 bis y otra sobre el frente de la subsede Unión River Paraná, en Juan B. Justo 970 (ver aparte). Pero el incidente más grave ocurrió pasadas las 3.30 en una de las tiendas oficiales que Newell"s Old Boys tiene en Rioja al 2000, que fue atacada con bombas molotov, lo que provocó el incendio del local y un fuerte quebranto económico. "Las perdidas rondan los 300 mil pesos. Tengo un seguro integral de comercio, pero hay que ver cuanto me cubre", explicó Facundo Zárate, dueño del negocio.

La denominada "guerra de las pintadas" entre grupos de Newell's y Central tuvo un aumento en su violencia en las últimas tres semanas. Y ayer la fiscal Nora Marull anotó tres hechos más.

La tienda. Hasta ayer a las 3.30 de la mañana, los hechos vandálicos tenían denominadores comunes. Los agresores colocaban sobre la pintada o el frente a dañar cubiertas de autos y luego les prendían fuego. Y como firma dejaban una pintada alusiva.

Pero ayer a la madrugada la agresividad escaló. Los cuatro hombres que atacaron una de las tres tiendas oficiales que tiene Newell's en Rosario rompieron uno de los vidrios del local y por ese hueco lanzaron varias molotov. El poder del combustible y lo inflamable de los elementos en el lugar hicieron el resto. Las llamas dañaron la ropa y los muebles y calcinaron los cables de las dos empresas de TV por suscripción de la ciudad.

Desde la primera semana de septiembre pasado, en Rioja al 2018, funciona la tercera tienda oficial de ropa de Ñuls. Una franquicia que en este caso fue comprada por Facundo Z.. "Era un negocio que habíamos puesto con muchas ganas y ahora vamos a tener que arrancar de cero", se lamentó. "¿Quien está detrás de todo esto? Lo tendrá que determinar la Justicia. Soy un comerciante que puso un negocio para sustentar a mi familia y hoy me encuentro con pérdidas totales", dijo.

Hasta el domingo pasado el local mantuvo todas las noches un policía de adicional, del que se ocupaba el club como parte del contrato.

La tienda tenía sus tres enormes ventanales cubiertos por chapones enrejados. Sobre cada ventanal, al descubierto quedaba un pequeño ventiluz con rejas. "Los tipos treparon, rompieron el ventiluz y tiraron las bombas adentro del local", indicó Facundo. "A las 3.30 sonó la alarma y me dijeron que habían incendiado el local. Lo primero que pensé fue que habían puesto cubiertas en la puerta, como en los otros casos. Pero cuando llegué me topé con los bomberos", relató el comerciante.

Testigos. Del ataque a la tienda oficial hubo más de un testigo. Un muchacho que circunstancialmente estaba en la Maternidad Martin, cuidando a su esposa fue uno. El testigo, quien se identificó sólo por su apodo —El Chury—, vio el incidente desde ese centro de salud, a una distancia de unos 50 metros.

Relató que hasta la puerta de la tienda "llegaron caminando como si nada cuatro hombres, dos tenían puestas camisetas de Central. Llevaban botellas con combustible. Rompieron un vidrio y tiraron las molotov. Después se fueron caminando, por Moreno, como habían llegado", explicó. "Los perseguí con la moto. Caminaron hasta la plaza que está a dos cuadras (la San Martín, frente a la Gobernación). Entonces volví y me encontré con la policía. Les conté, ellos fueron hacia la plaza en tres motos", sostuvo el muchacho.

También un vecino que es funcionario público llamó al 911. Dijo haber visto a cinco personas muy jóvenes y a un auto de apoyo. No recordó que los agresores tuvieran indumentaria de Rosario Central y que tras el atentado corrieron hacia la plaza San Martín.

Daño y amenaza. El fuego lo devoró casi todo y la mercadería que las llamas no tocaron el hollín la arruinó. En el lugar quedaron varias inscripciones: "Vas a morir", "cagón" y "RC". El incidente fue caratulado preliminarmente como "incendio intencional", figura penal más severa que el "daño". Quedó en manos de la jueza de Instrucción en feria, Alejandro Rodenas. Los investigadores requirieron registros de cámaras de vigilancia, entre ellas las de la Maternidad.

La escalada. A partir del 28 de diciembre, cuando hubo se quemó un cartel de la ciudad deportiva, hubo cuatro incidentes contra objetivos de Rosario Central. Los más graves fueron los de las subsede del Cruce Alberdi, el 6 de enero, y el de Británica, dos días más tarde.

El ataque a la subsede Británica fue el que tuvo la calificación más grave: incendio intencional. Un hincha de Newell`s fue arrestado el domingo en el marco de esa investigación, en manos del juez de Instrucción Alejandro Negroni, y quedó en libertad tras prestar declaración informativa.

También hubo denuncias del propio presidente de Ñuls, Guillermo Lorente, por pintadas en su domicilio, y una vivienda de Tucumán y Presidente Roca apareció la semana pasada con una pintada rojinegra quemada.

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