Lunes 01 de Diciembre de 2008
El Ministerio de Seguridad de Santa Fe ordenó una investigación sobre la situación profesional y patrimonial de Hernán Jesús Segovia, un policía provincial que es hermano de Mario Roberto Segovia, el rosarino acusado de ser el mayor traficante de efedrina para los carteles mexicanos de comercialización de estupefacientes, detenido la semana pasada en el aeroparque metropolitano y alojado en la cárcel de Ezeiza.
La Dirección de Asuntos Internos de la policía provincial inició la semana pasada un proceso para establecer si existe un crecimiento patrimonial lícito en el suboficial Hernán Segovia, que se desempeña actualmente en la División Personal de la Unidad Regional II. Este empleado policial, que ingresó a la institución en 1998, tiene una foja de servicios sin mancha alguna. Pero a raíz de una serie de datos recibidos y compilados por la cartera de seguridad, que le atribuyen la propiedad de varios vehículos, algo que no fue comprobado, se abrió un sumario a fin de verificar su situación.
"Es un procedimiento administrativo rutinario en estos casos, que no intenta acusar de nada a este empleado, sino de resguardarlo", sostuvo un vocero del Ministerio de Seguridad. La magnitud de los delitos atribuidos a Mario Segovia, denominado "el rey de la efedrina", que tiene a personas de su entorno familiar bajo sospecha, precipitaron la apertura del sumario.
El perfil. Hernán Segovia tiene 31 años, se desempeña en la policía rosarina con el grado de cabo. Revistó en el Comando Radioeléctrico desde 2001 hasta octubre de 2008. Desde el mes pasado cumple funciones en la Jefatura. Este diario intentó consultarlo pero no lo localizó en su domicilio.
La casa de Hernán Segovia en la zona sur tiene un aspecto diametralmente opuesto a la de su hermano en Fisherton. Es una edificación de una sola planta, con un enrejado que cubre toda la fachada. En el frente hay un pequeño patio y un garaje. La casa pertenecía a la madre de Hernán y Mario que falleció hace meses. Hernán y su familia son personas estimadas por sus vecinos.
El juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, está al tanto de la existencia de un hermano de Mario Segovia en la mayor fuerza de seguridad santafesina.
El falso abogado. El juez Faggionato ahondará esta semana la línea que enlaza a Mario Segovia, llamado "el fantasma" con emisarios de los carteles mexicanos de droga.
Las escuchas telefónicas ordenadas por el juzgado revelan que "el fantasma" se hizo pasar por policía, utilizando su celular, el sábado 22 de noviembre para averiguar la situación de dos mexicanos detenidos ese día cuando embarcaban en Ezeiza hacia México con 9.5 kilos de metanfetaminas.
Los detenidos son Alberto Martínez Domínguez, de 24 años, y Salvador de la Cruz Acuña, de 25. Los mismos que, según fuentes de la pesquisa, se alojaron en el Hotel Ros Tower de Rosario el 6 de noviembre pasado. El anticipo de la reserva fue abonado, de acuerdo a las mismas fuentes, con una tarjeta de crédito de Mario Segovia.
Segovia caería al día siguiente de la captura de los mexicanos. Pero el mismo sábado, fingiendo ser abogado, usó un celular interceptado por la Secretaría de Inteligencia del Estado para preguntar por ellos en la delegación donde estaban detenidos y avisar a México del arresto.
Careos para hoy. El mexicano Jesús Martínez Espinoza, acusado de liderar la banda narco que había montado un laboratorio de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz, desbaratado en julio pasado, será sometido a careos con otros cuatro imputados, entre ellos Ricardo "Ricky" Martínez, padre del actor Mariano Martínez.
La ronda comenzará a las 10 ante el juez Faggionato. Fuentes de la investigación informaron que, además de "Ricky" Martínez, las personas a confrontar en los careos con Martínez Espinoza son el farmacéutico Marcos Frydman, su ex esposa, Ana María Nahmod y el comerciante Armando Giulliani.
Martínez y Giulliani se encuentran procesados como partícipes secundarios de infracción a al Ley de Drogas pero excarcelados, mientras que Frydman y Nahmod permanecen presos.
La causa judicial, iniciada en julio pasado, ya suma 7800 fojas, con 200 cajas de documentación. Hay 26 detenidos, de los cuales 23 están procesados y otros 25 prófugos.