Asumir la responsabilidad
Vivimos en una sociedad irresponsable y con una falta de consciencia que aterra, donde la apatía por la vida humana llegó a extremos impensables, donde los accidentes de tránsitos se han convertido en algo habitual, donde nos hemos olvidado que la vida es un milagro de Dios y como tal debemos apreciarla.

Sábado 22 de Agosto de 2009

Vivimos en una sociedad irresponsable y con una falta de consciencia que aterra, donde la apatía por la vida humana llegó a extremos impensables, donde los accidentes de tránsitos se han convertido en algo habitual, donde nos hemos olvidado que la vida es un milagro de Dios y como tal debemos apreciarla. Según estadísticas, quedan truncadas en nuestras rutas alrededor de 25 vidas diarias, de las cuales el 80 por ciento de esas vidas robadas al futuro son jóvenes hasta los 25 años y por tal razón Argentina lidera el primer puesto como la primera causa de muerte de jóvenes en nuestro país. Estos datos no hacen más que reflejar el grado de irresponsabilidad e inconsciencia en que vivimos, sumergidos principalmente aquellas personas que conducimos, sea un vehículo particular o de transporte público. Tenemos que empezar a mirarnos para adentro y asumir la cuota de responsabilidad que nos cabe. En la mayoría de los accidentes los causantes somos los conductores y no el destino como se dice cuando no encontramos una explicación coherente en el medio de tanto dolor que en la mayoría de las veces se podrían haber evitado; pero el dolor sigue ahí, para siempre y la vida sigue su transcurso. Por esta razón es hora que los conductores comencemos a respetar las reglas de tránsito y aplicar nuestro sentido común más allá del Estado ausente y aquellos señores que fueron elegidos para que nos cuiden a través de las leyes y ordenanzas que pongan lo que tienen que poner y legislen a la altura de las circunstancias, porque se está matando el futuro, y un país sin futuro no existe.

Carmen Beatriz Genzano

DNI 13.999.361