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Assad desafía a los rebeldes sirios y refuerza su alianza con Irán

Damasco. — El presidente sirio, Bashar Assad, reapareció ayer tras dos semanas de ausencia pública y se mostró con un colaborador del líder supremo iraní que dijo que Teherán no permitirá que nadie destruya a Siria, en otra jornada de intensos combates entre el ejército e insurgentes en la ciudad de Aleppo.

Miércoles 08 de Agosto de 2012

Damasco. — El presidente sirio, Bashar Assad, reapareció ayer tras dos semanas de ausencia pública y se mostró con un colaborador del líder supremo iraní que dijo que Teherán no permitirá que nadie destruya a Siria, en otra jornada de intensos combates entre el ejército e insurgentes en la ciudad de Aleppo. Durante el encuentro con Said Jalili, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Assad prometió una vez más "limpiar el país de terroristas", según fue citado por la televisión estatal siria. "El pueblo sirio y su gobierno están determinados a purgar el país de terroristas y a combatirlos sin tregua", afirmó Assad.

La entrevista llegó un día después de que la peor serie de reveses sufrida por el dictador sirio en 17 meses de revuelta opositora se coronara con la deserción de su premier Riad Hiyab, y además coincidió con la difusión por la TV estatal de imágenes del sucesor presidiendo una reunión de gabinete con aires de normalidad.

Amenaza de Teherán. Luego de la reunión con Assad, que se celebró en un lugar secreto por motivos de seguridad, Jalili, un estrecho colaborador del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, dijo que Irán no tolerará que ni la revuelta ni ningún enemigo externo rompan su asociación estratégica con Siria. "Irán no permitirá que el eje de la resistencia, del cual considera a Siria una parte esencial, sea roto de ninguna manera", dijo Jalili. El «eje de la resistencia» es una referencia a la alianza shiíta anti Israel entre Irán, el gobierno de Siria —dominado por los alawitas, una rama de los shiítas— y el movimiento islamista libanés Hezbolá, que en 2006 peleó una guerra contra el Estado judío con apoyo sirio e iraní.

Sin municiones. Mientras en Aleppo, los rebeldes sirios que tratan de combatir una ofensiva del ejército dijeron ayer que se estaban quedando sin municiones, mientras las fuerzas de Assad rodeaban su bastión en una entrada de la mayor ciudad del país. Assad ha reforzado sus tropas para recapturar distritos de Aleppo en manos de los rebeldes después de expulsar a los combatientes de la mayor parte de Damasco. Fuego de morteros y proyectiles explotaron en el distrito ayer temprano, forzando a los combatientes rebeldes a refugiarse en edificios en ruinas y callejones llenos de escombros. Los tanques ingresaron a partes de Salaheddine (vecindario del sudoeste de Aleppo), y francotiradores del ejército, cubriéndose en los fuertes bombardeos, se desplegaron en los techos, dificultando los movimientos de los rebeldes. Además, los rebeldes denunciaron que los observadores de la ONU se fueron de Aleppo debido a los fuertes combates. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos informó por su parte que el lunes murieron en todo el país al menos 260 personas, 49 de ellas en Aleppo.

Otro comandante rebelde, Abu Ali, dijo que francotiradores en la principal rotonda de Salaheddine estaban evitando que los rebeldes ingresaran refuerzos y suministros. Agregó que cinco de sus combatientes murieron el lunes y 20 resultaron heridos.

Deserción del premier. La deserción del premier Riad Hiyab, quien pertenece a la mayoría sunita del país, como gran parte de la oposición, y que denunció un "régimen terrorista" en Damasco tras cruzar la frontera, fue otra señal del aislamiento del gobierno de Assad alrededor de un círculo íntimo de miembros poderosos de su minoría alauita. Sin embargo, líderes occidentales repitieron sus predicciones de que un colapso inminente de Assad es prematuro por el momento. Las fuerzas de seguridad tienen una fuerza de combate muy superior frente a los poco armados rebeldes.

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