Sábado 19 de Septiembre de 2009
¿Cómo es posible que aún estén vigentes leyes de la dictadura a pesar de haber transcurrido 25 años del retorno de la democracia? ¿Porque nuestros legisladores aún no han tratado temas que están siendo regidos por leyes dictadas en la época de gobiernos de facto y que son de gran relevancia social y política para la sociedad toda? ¿Cómo es posible que normas que fueron pergeñadas en ámbitos cerrados y secretos, sin consulta popular alguna estén vigentes? ¿A quién le conviene que permanezcan en el tiempo? Leyes, como las que rigen la información, tan caras a la esencia de la democracia, fueron dictadas en época donde no había libertad de prensa y son la que aún están vigentes. Recién ahora, existe una premura inusitada para tratar de lograr que el Congreso apruebe una ley de radiodifusión sin el debido debate profundo para alcanzar una norma que satisfaga a todos los sectores involucrados. Por supuesto que no se pretende que se deroguen todas al unísono, para no crear un vacío legal. Se podría argumentar que, a pesar de su ominoso origen, dichas leyes tendrían una eficacia tan importante que no sería aconsejable reemplazarla por otras. ¿Será posible que nuestros legisladores no tengan la suficiente imaginación para, interpretando las necesidades de la sociedad, sancionar leyes superadoras a las existentes, dicho con toda consideración y respeto? El Hospital del Centenario, otrora perteneciente a la Universidad Nacional de Rosario, fue transferido a la provincia en el año 1979 a través de un acta-convenio que aún permanece vigente. ¿No sería conveniente, dado el tiempo transcurrido buscar una herramienta legal que, contemplando los intereses de la provincia y la UNR, permita un mejor aprovechamiento de los recursos para beneficio de nuestra sociedad. Estimo que nosotros los ciudadanos somos los que de alguna manera debiéramos de comprometer con nuestro accionar, en nuestro ámbito de trabajo y a través de la participación ciudadana, a nuestros legisladores que cumplan con las asignaturas pendientes
Alejo Vercesi
alvercesi@fibertel.com.ar