Domingo 26 de Enero de 2014
A fines del mes de julio, circulaba en bicicleta por la calle Corrientes de la localidad. Allí me atacó un perro y me mordió a la altura del tobillo, rompiéndome las prendas de vestir. Concurrí al médico, quien me indicó el tratamiento a seguir. Ante esta situación, me dirigí a la autoridad comunal para exponer lo sucedido al jefe comunal Jorge Marucco, quien me derivó a la comisaría; allí el personal policial constató que el perro pertenece a Antonella Monticelli, quien se comprometió a llevar los certificados de vacunación del animal a la comisaría y tenerlo en observación. Sin embargo, los días pasaron y, al no obtener respuesta, me dirigí nuevamente a la comisaría, donde me informaron que el perro ya no estaba y que la mujer no presentó ningún certificado de vacunación. Por eso fui nuevamente a la Comuna, donde Marucco me contestó que tiene otros problemas más importantes (viajar a Cuba de vacaciones, por ejemplo). Ante este hecho, hice la denuncia en la comisaría y le envié una carta documento a la dueña del animal, exigiendo los certificados y gastos ocasionados. Me respondió por el mismo medio negando todo, con injurias y amenazas hacia mi persona. Soy una persona mayor y me pregunto: ¿a seis meses de lo ocurrido, a quién me tengo que dirigir para tener una respuesta?
LC. 4.434.254
Arquitectura sustentable
He leído la carta de Silvina Donnola y me permito disentir en algunos puntos con ella. La arquitectura no sólo debe integrarse al paisaje sino también honrarlo, al igual que darle todo el confort a sus moradores. He estado en muchas ciudades del mundo (en mi carácter de arquitecta con especialidad en urbanismo), y considero que no se puede menospreciar lo que ella menciona: “Como profesional tengo la autoridad suficiente para expresar mi disconformidad ante ciertos desatinos en el ejercicio de la disciplina. Los espacios no deben llamar la atención, son como un telón de fondo y no algo importante”. La idea de tener un “telón de fondo” es la que sentí en Rusia de la época comunista con edificios (cajas de zapatos) de seis pisos uniformes y monocromáticos a lo largo de avenidas que uno sentía perderse, como un ser ignoto en cualquier calle de no haber estado enumeradas. Singapur es un claro ejemplo de ciudad vivenciable, donde el ser humano sin perder su escala se ve rodeado de naturaleza y aún de edificios de gran altura que se mimetizan visualmente con sus avenidas arboladas. El aprovechamiento del suelo muchas veces hace que no podamos hacer casas unifamiliares por doquier (encarecería infraestructuras de servicio y de comunicación). En Bilbao existe un “estrambótico” edificio (como ella llama a la arquitectura creativa): me refiero al museo Guggenheim que llama la atención pero también es un nodo, “el corazón de la ciudad”, punto de reunión y referente de ubicación respecto a los distintos destinos dentro de la ciudad. Supongo que los precursores de nuevas tendencias: Le Corbusier, Frank Lloyd Wright y Mies Van der Rohe, entre otros, deben estar sufriendo (aún muertos) por no haber hecho una arquitectura “telón de fondo”, sino ser los generadores de sucesivas escuelas que marcaron un rumbo y el despertar de la creatividad durante generaciones con el aporte de nuevas herramientas y/o estilos. Uno puede disentir con algún tipo de arquitectura, pero, aún siendo profesional, no puede peyorativamente hablar de arquitectos que considere “soberbios” por hacer trascender su obra, en definitiva las vivencias no se opacan o minimizan por tal razón: el usuario tiene la última palabra. La sociedad no es un ente estático, modifica sus gustos; está en el profesional poder comprender y acompañar dicha evolución. Creo que la humanización de los arquitectos está implícita en cada trabajo, por suerte no somos robots que dejemos a un lado nuestras vivencias, y como seres humanos no somos infalibles.
Silvia Buonamico
Refugios para esperar ómnibus
El 20 de enero, exactamente a las 12, debí esperar el ómnibus para trasladarme a mi domicilio en la parada de calles Entre Ríos y San Lorenzo, es increíble que alguien pueda resistir la espera en semejantes condiciones. Calculo que hacían por lo menos 35 grados de temperatura y el sol pegaba de lleno, no hay un árbol, un umbral, ni un techo para refugiarse de ese sol implacable. Ahora bien, me pregunto: cuando se planearon esas paradas, ¿no se pensó en instalar una simple chapa, fibrocemento (está prohibido creo), o cualquier otro material adherido a la pared para amortiguar esos tremendos rayos solares? ¿Demandaría mucha erogación a la municipalidad realizar ese cometido? Estoy tocando de oído y no sé realmente cuál es el motivo para que no se proceda a hacerlo. Dejo de lado una silla o un banquito para amenizar la espera, pues ya es mucho pedir.
José Nelson Lembo
DNI 6.022.943
Electrodomésticos argentinos
Cuántas veces nos han dicho que uno de los beneficios de comprar electrodomésticos argentinos es la garantía de no tener inconvenientes con la entrega de repuestos. Cuando hace 3 años compramos nuestra súper heladera Mabe pensamos en eso y en que comprar industria argentina era una forma de sumar un granito de arena para incrementar el mercado nacional. Hoy me pregunto dónde quedó la garantía del repuesto seguro ya que desde septiembre del 2013 estoy intentando comprar (sí comprar) una bandeja acrílica para mi heladera y ni el service de la ciudad ni la misma empresa me dan una respuesta. Desde noviembre que comencé con los reclamos directos a fábrica recibí sin exagerar una veintena de excusas, entre ellas que el repuesto se había enviado hace cuatro días pero el problema estaba en una demora del transporte desde Buenos Aires a Rosario (cuatro días para enviar un plastiquito, quién se piensan que soy). Cuando llamo a los tres días para reclamar la notificación, me dicen que nunca me podían haber dicho que había salido de fábrica porque en realidad no había en stock. ¿Qué debo hacer? ¿Esperaré hasta fin de mes como me dijo la Defensoría del Pueblo, los cuales ya notificaron a la empresa de la falta, o los mando a todos a freír churros? Lo que da impotencia es la falta de respeto, en que me mientan en cada una de las comunicaciones que realicé y que no consideren el tiempo y los gastos que implica estar hace cinco meses atrás de una bendita bandeja. Mi consejo: reneguemos con el electrodoméstico extranjero, si se nos rompe sabemos que el repuesto puede no llegar por problemas en Aduana o en el traslado.
Romina Nardi
DNI 27.890.988
Basta de cuentos
Así como no se puede tapar el sol con la mano, no se puede permitir que los rosarinos estén privados de energía eléctrica, luz, agua y deban tirar alimentos por la ausencia de orden, planes, adecuadas inversiones y políticas serias en cuestión energética. Señor gobernador Bonfatti: la ciudad desde el mes de diciembre es un caos, los vecinos están indignados y razón no les falta. El costo político lo paga usted, no los directores y gerentes de la EPE, empresa que empieza a mostrarle a la sociedad que es rica en desorden. Una amiga fue a la EPE días pasados a hacer un reclamo, le dijeron que el servicio había retornado. Claro, a lo mejor no le alcanzaron a decir que había retornado en España, Camerún o vaya a saberse en qué país, porque en su local el servicio brillaba por su ausencia y lo único que había eran sombras. Esto es ejemplo de desorden. Ayer algunos diputados de la oposición han dicho que citarán al ministro Ciancio y a directores de la EPE para ser interpelados. No basta con esta cháchara señores, hay que cambiar a los timoneles, al capitán del barco y hasta a algunos marineros si fuera necesario. No se puede andar rogándole al cielo que no haga calor, que no haga frío, que no llueva. Hay que poner orden, hay que hacer planes, hay que invertir y dejarse de cuentos fantásticos. Hogares en los barrios y en el centro sin servicios elementales, personas ancianas atrapadas en sus edificios, comerciantes que deben tirar su mercadería, la peatonal Córdoba convertida en un festival del generador, como otras arterias ¿Hasta cuándo? No se puede esperar a que llegue el invierno y los recuerdos de un verano calamitoso se enfríen, porque ni queremos olvidarnos ni lo vamos a hacer, al menos hasta el momento de votar en el año 2015. Y el tiempo pasa volando. Interceda a tiempo señor gobernador.
DNI 11.100.564
¿Bucay se inspiró en Telecom?
Mi pregunta remite al maravilloso cuento “El buscador” de Jorge Bucay. Vengo trabajando internamente para resignificar mi enojo y encontrar una respuesta que me lleve a alguna especie de aceptación y recogimiento si es que caben éstas cuando hablo de Telecom. Al igual que los sepultados en el cementerio, mi línea telefónica yace con una lápida que reza: “90 días”. No más de tres meses funcionó mi línea durante los doce meses con los que contó el 2013. Y vamos por mucho más en 2014. En el cuento, las lápidas mostraban los días plenamente vividos por los allí enterrados, en la lápida de mi teléfono muestra lo mismo, significa nueve meses sin servicio. En innumerables reclamos, sólo dos fueron atendidos por operadores, no hubo ninguna bonificación en la facturación por falta de servicio. Hay algo productivo, releí el cuento recién mencionado y lo recomiendo a quienes no lo conozcan, les va a gustar.
Claudia Vuscovich
DNI 20.499.532
¿Qué es la brevedad?
¿Por qué me pregunto qué es la brevedad? Yo lo sé, algo breve es rápido y ágil. Pero las empresas que se encargan de buena parte de nuestro diario vivir (organismos nacionales, provinciales o municipales, empresas de servicios, telefónicas, etc.) no saben de qué se trata. Cuando Albert Einstein dijo: “ Temo el día en que la tecnología supere nuestra interacción personal. Ese día tendremos una manada de idiotas”, tenía razón. Pero los idiotas somos nosotros, los usuarios, que ante el mínimo reclamo de agua, de luz, de teléfonos o por cualquier trámite, se nos ocurre usar los 0800 (gratis) que tan amablemente ponen a nuestra disposición. Y allí nace la incógnita, porque en cuanto marcamos el número, una voz muy atenta (de la computadora) nos pide que marquemos nuestro documento, nuestro número de tarjetas etc, y nos llenan de opciones: marque 1, marque 2, marque 3... Cuando superando a veces nuestra paciencia logramos llegar a nuestro objetivo, sigue la máquina agradeciendo que nos hayamos comunicado y cuando nos dice: será atendido por un representante, empieza lo inexplicable. Empezamos a escuchar: “Gracias por haberse comunicado con Arnet, será atendido a la brevedad”. Más de 25 minutos con el teléfono pegado a mi oreja, escuchando cada dos o tres minutos, el tema de la brevedad. Me pasó una mañana de la última semana, que no teníamos Internet. No sé quién por último atendió mi reclamo, pero de amabilidad cero, porque se piensan que uno tiene la obligación de conocer los vericuetos del sistema, que tiene un montón de opciones y que las personas mayores, aunque estemos acostumbrados a usar la computadora, podemos no encontrar de inmediato. Por favor, un poco más de amabilidad hacia los usuarios, finalmente somos los que pagamos sus sueldos y no lo hacemos a la brevedad, sino cuando corresponde, porque si usáramos la brevedad que usan ellos, cobrarían a fin de año.
Cristina Burgués
DNI 3.184.242