Edición Impresa

Asesinaron de seis tiros a un cuidador de caballos en la zona sur de la ciudad

El hombre trabajaba para el dueño de un campo de Piñero y cabalgaba por avenida San Martín. Fue atacado a poco de cruzar el arroyo Saladillo.  

Lunes 20 de Enero de 2014

Un cuidador de caballos de 31 años fue asesinado de seis balazos en el extremo sur de la ciudad en un episodio que hasta anoche no tenía una secuencia demasiado clara para los investigadores policiales, quienes buscaban relaciones de la víctima para determinar en forma fehaciente la motivación del crimen. En ese camino, los pesquisas tropezaban con la ausencia de testigos presenciales del homicidio.

Una fuente policial señaló que el violento suceso ocurrió cerca de las 20.30 de la calurosa noche del sábado. A esa hora Eugenio Daniel Díaz, de 31 años, cabalgaba por avenida San Martín desde Villa Gobernador Gálvez al norte, es decir ingresando a Rosario. A su lado el cuidador llevaba enlazado y apareado otro caballo. Cuando había traspasado el puente que se erige sobre el arroyo Saladillo y ya había hecho unos 150 metros dentro de la ciudad, recibió seis balazos mortales. Al parecer, quien le disparó es un hombre que apareció en el lugar caminando y se esfumó tras el ataque sin dejar huellas.

Díaz se derrumbó desde la montura de su caballo sobre el pavimento maltrecho de la avenida San Martín. Ya estaba sin vida. Dos balazos le habían perforado el tórax, otros tres proyectiles le atravesaron la zona intercostal izquierda y el último tiro le impactó en el abdomen. Quedó tendido sobre la calle boca arriba, vestido con un pantalón de trabajo de color marrón y una camisa clara. Un rato después, un llamado al 911 alertó a la policía acerca de la existencia del cuerpo y efectivos de la subcomisaría 20ª (que tiene jurisdicción en la zona donde ocurrió el crimen) y de la sección Homicidios acudieron a la escena.

Sin testigos. Pero el inicio de la investigación no les resultó fácil a los policías que llegaron al lugar. Es que la avenida, allí, atraviesa una zona descampada sobre la cual se ha levantado hace ya un largo tiempo una asentamiento de casillas precarias. "La villa está situada a unos 600 metros del lugar del hecho y es por eso que todavía no hemos encontrado testigos del crimen", explicó una fuente de la subcomisaría 20ª.

El vocero consultado también indicó que hasta anoche, al cierre de esta edición, no se había determinado hacía dónde se dirigía el hombre asesinado. Pero los pesquisas tenían dos certezas. Una de las certidumbres es que Díaz trabajaba para el propietario de un campo ubicado cerca de la cárcel de Piñero, desde dónde quizás venía cabalgando. El propietario de los caballos fue identificado como Edgardo L., domiciliado en la zona sudoeste de la ciudad. Este hombre llegó el sábado a la noche a la escena del crimen y se llevó los dos caballos de su propiedad. Ayer, en la subcomisaría 20ª esperaban que se presentara para que brindara más precisiones acerca de la actividad que realizaba Díaz.

La otra certeza que tenían los pesquisas era el hallazgo en el lugar del homicidio de tres vainas servidas de dos calibres diferentes lo que les hacía presumir que hubo más de un atacante.

Asimismo, la cercanía geográfica y horaria con el asesinato de otro hombre ocurrido en Villa Gobernador Gálvez, llevaba a los investigadores a pensar en alguna venganza y hasta en vincular ambos hechos, lo que se sabrá con el avance de la investigación.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS