Martes 30 de Marzo de 2010
Buenos Aires.— Un empleado de una distribuidora de golosinas y cigarrillos
y un custodio fueron asesinados a balazos en el barrio porteño de Palermo cuando iban en un taxi
por al menos dos asaltantes en moto que les robaron 138 mil pesos.
Una de las víctimas es el yerno del dueño de la distribuidora Margaritis
S.A.C.I., ex oficial de la Policía Federal e hijo de un ex comisario mayor de la misma fuerza. El
otro era un muchacho que hacía tareas de custodia para la empresa, de quien se investiga si era un
ex integrante de la policía bonaerense.
Fue un asesinato deliberado consumado para asegurar el robo. Ocurrió
cerca de las 15 cuando Federico Hausbauer, de 36 años, y Miguel Leiva, de 25, abordaron un taxi
Chevrolet Corsa en Gorriti y Lavalleja, a metros de las oficinas de la distribuidora de golosinas.
Según altos jefes policiales, Hausbauer y el custodio se dirigían a depositar 138 mil pesos de las
ventas del fin de semana y de ayer a la sucursal del banco Santander Río de la avenida Corrientes
al 5100, a unas 15 cuadras.
Interceptados. Los investigadores determinaron que el taxi siguió una cuadra por
Gorriti, dobló en Pringles y cruzó Cabrera hacia la avenida Córdoba, donde tuvo que detener su
marcha por el semáforo. En ese momento, fue interceptado por una moto tipo enduro, en la cual iban
tres hombres a bordo, que se detuvo a pocos metros de distancia. Según las fuentes, dos hombres
bajaron de la moto y se acercaron uno de cada lado a las ventanillas del taxi en las cuales se
hallaban Hausbauer y Leiva, a quienes amenazaron y les robaron una bolsa de color rojo en la cual
llevaban los 138 mil pesos para depositar.
Se cree que los delincuentes les dispararon a sus víctimas sin que se
hayan resistido: los hombres asesinados portaban pistolas pero ninguno logró empuñarlas ni
disparar.
Hausbauer recibió un tiro que ingresó por el hombro y salió por el
costado derecho del cuello, mientras que a Leiva rle impactó un balazo que ingresó por uno de sus
brazos y le atravesó el tórax.
El taxista alcanzó a conducir 50 metros más hasta llegar a la esquina de
Pringles y la avenida Córdoba y detuvo su marcha frente a la estación de servicios YPF, desde donde
le prestaron auxilio y llamaron a la policía y al servicio médico Same.
El director del Same, Alberto Crescenti, confirmó que ambos hombres
habían muerto dentro del auto. El taxista también fue asistido por una crisis nerviosa y los
investigadores tuvieron que esperar más de una hora hasta poder escuchar el relato sobre lo
sucedido.
Los investigadores confirmaron que ni Hausbauer ni Leiva alcanzaron a
disparar sus armas y tampoco hallaron vainas servidas en la cuadra donde ocurrió el doble
homicidio, por lo que se sospecha que los ladrones pudieron haber disparado con revólveres.
(Télam)