Asesinaron a golpes en San Nicolás a una remisera de Villa Constitución
Villa Constitución. — Una mujer que trabajaba como remisera en una empresa de Villa Constitución fue brutalmente asesinada anteayer en San Nicolás, adonde había llevado pasajeros. No le robaron nada, pero la mataron a golpes en la cabeza y luego la habrían pasado por arriba con el auto, que fue hallado a unos tres kilómetros de donde apareció el cadáver...

Lunes 15 de Diciembre de 2008

Villa Constitución. — Una mujer que trabajaba como remisera en una empresa de Villa Constitución fue brutalmente asesinada anteayer en San Nicolás, adonde había llevado pasajeros. No le robaron nada, pero la mataron a golpes en la cabeza y luego la habrían pasado por arriba con el auto, que fue hallado a unos tres kilómetros de donde apareció el cadáver. Hasta anoche no había detenidos por el caso y para los investigadores de la policía bonaerense se reforzaba la hipótesis del crimen pasional.

  Al conocer la noticia, las remiserías de Villa Constitución dispusieron un paro total de actividades que se extendió hasta anoche a las 22. Hoy, a las 10, todos los choferes se movilizarán por el centro de la ciudad y entregarán un petitorio al intendente Horacio Vaquié y a las autoridades policiales reclamando más seguridad. Aunque no parece claro que este crimen haya sido en ocasión de robo.

  Andrea Alejandra Enrique, de 36 años, separada y madre de tres hijos, trabajaba en la empresa 414 conduciendo un remís Renault 9. El sábado, alrededor de las 5, subió pasajeros en las afueras de Villa Constitución y los trasladó a San Nicolás.

  "Ya había terminado su turno, pero igualmente avisó a la agencia que tomaba el viaje. Después no supimos nada más y nos enteramos de lo sucedido cuando nos avisó la policía", señaló el propietario de la agencia 414, Jorge Scarabaggio.

 

Las hipótesis. "No le robaron absolutamente nada. El auto fue encontrado con el equipo de comunicaciones intacto y a nuestra compañera no le faltaba nada, tenía dinero en el bolsillo, llevaba toda la ropa, los anillos y el reloj", se extrañó Scarabaggio.

  La policía nicoleña trataba ayer de establecer la secuencia de los hechos, y en principio dos eran las hipótesis predominantes: el robo del vehículo que por algún motivo se complicó con la resistencia de la víctima o un crimen pasional.

  Con el correr de las horas, esta última posibilidad se fue reafirmando en la pesquisa. No sólo porque a la mujer no le faltaron bienes materiales sino también por la saña con que fue atacada.   

  Con tremendos golpes en la cabeza, el cuerpo de la infortunada mujer fue hallado a media mañana en un zanjón de una zona descampada camino al molino Santa Clara, muy cerca del límite bonaerense con Villa Constitución. Es un sitio cercano al terreno de la Empresa Nicoleña de Tratamiento de Residuos (Entre). Si bien es un área despoblada, por el lugar pasan con frecuencia cartoneros y camiones con residuos.

  El auto de la víctima apareció abandonado en calle Soler casi esquina Viale, a unos tres kilómetros de donde estaba el cadáver de Enrique. El vehículo quedó secuestrado para ser sometido a pericias. Los efectivos de la policía nicoleña detectaron manchas de sangre en su interior.   

 

El ataque. Cuando llegó la policía, el cuerpo de Enrique estaba en el interior de una zanja y los pastos de las inmediaciones presentaban manchas de sangre, un indicio importante de que el cadáver fue empujado hacia ese lugar.

  En principio, el médico forense pudo constatar que la víctima presentaba un fuerte golpe en la cara, presuntamente aplicado con un objeto contundente que no pudo ser hallado en el lugar.

  Luego, el o los asesinos habrían utilizado el automóvil para pasar por arriba del cuerpo de la mujer, que fue sepultada ayer en el cementerio villense en medio de fuertes muestras de dolor de sus compañeros remiseros.