Asesinan a golpes a una mujer de 87 años en una pensión de barrio Martin
“Se nos fue una buena vecina. Fue muy triste verla así, muerta, tirada en el piso. No se merecía una cosa así”. Joel Bogado es el encargado de la pensión ubicada en 3 de Febrero 621, en pleno barrio Martin, donde la noche del sábado una anciana de 87 años fue asesinada a golpes en el interior de la pieza que alquilaba. El hombre miraba por TV el partido entre Independiente y Banfield cuando le avisaron que algo extraño había ocurrido con Zulema Villamón...

Lunes 23 de Noviembre de 2009

“Se nos fue una buena vecina. Fue muy triste verla así, muerta, tirada en el piso. No se merecía una cosa así”. Joel Bogado es el encargado de la pensión ubicada en 3 de Febrero 621, en pleno barrio Martin, donde la noche del sábado una anciana de 87 años fue asesinada a golpes en el interior de la pieza que alquilaba. El hombre miraba por TV el partido entre Independiente y Banfield cuando le avisaron que algo extraño había ocurrido con Zulema Villamón, una de las inquilinas más antiguas del conventillo. Enseguida pudo ingresar a la habitación y comprobar que la mujer estaba inerte boca abajo, muy cerca de la cama, en medio de un charco de sangre..
  Los investigadores policiales no descartaban que el homicidio se haya cometido en ocasión de un robo, aunque a simple vista, y de acuerdo a una primera observación, de la escena del crimen no faltaba ninguna pertenencia. La última vez que la vieron con vida fue el sábado cerca de las 6 de la tarde. Al mediodía había almorzado con su hija y juntas habían llevado al veterinario a Wendy, una perrita blanca que solía hacerle compañía a Zulema. La mascota ayer dormía plácidamente frente a la puerta de la pieza de su dueña, como esperando un reencuentro imposible.

Buenos vecinos. Además de ser una de las habitantes más viejas de la pensión, Villamón gozaba del cariño y la confianza de sus vecinos. Hacía siete años que vivía en ese conjunto zigzageante de piezas que tiene su ingreso por 3 de Febrero entre Juan Manuel de Rosas y Buenos Aires, en la misma manzana de la seccional 1ª. En total hay 14 piezas, la mayoría desocupadas.
   “Acá vivimos en forma permanente seis o siete inquilinos, incluida Zulema. El resto va y viene. Gente que está de paso, por poco tiempo”, consignó a La Capital cuando la tranquila tarde de domingo se quebraba con una ovación que bajaba de los edificios vecinos y anunciaba el triunfo parcial de Rosario Central.
  Zulema vivía sola en una de las habitaciones más grandes de la planta baja. Llegar hasta allí desde la calle no es sencillo. Se debe recorrer un largo pasillo y hacer un par de giros hacia la derecha. La puerta de calle suele tener llave y hay que tocar timbre, pero a veces también suele quedar abierta.
  “No me pregunte cosas técnicas de cómo estaba ella o cómo estaban sus cosas dentro de la pieza porque apenas me la encontré así, de golpe, en el piso, salí corriendo para la comisaría 1ª que está acá a la vuelta. Después ellos se hicieron cargo y a los siete varones que estábamos anoche nos llevaron a declarar. Nos pusimos a disposición de la policía y estuvimos hasta las 7 de la mañana”, aclaró Bogado, como para exponer la conmoción que causó el asesinato de “una buena vecina”.

Inesperado. No hubo nada que anunciara el trágico final de Zulema. Nadie en ese laberinto de pasillos y escaleras escuchó ruidos o gritos. La víctima no tenía problemas de convivencia. Todo lo contrario. “Era como nuestra abuelita. Hacía mandados para una señora y también lavaba ropa para un par de señoras acá”, recordó Joel.
  El crimen se descubrió cuando otra integrante de la vecindad se acercó antenoche hasta la piecita de Zulema y allí hubo algo que le llamó la atención y por eso acudió a Joel. Eran cerca de las 22 cuando el encargado pudo acceder al lugar. La víctima estaba en el piso boca abajo, con los pantalones bajados hasta la mitad. Presentaba golpes en varias partes del cuerpo y una probable fractura de cráneo. Tampoco había certezas en cuanto al tiempo que llevaba sin vida. Al cierre de esta edición no había sospechosos detenidos.