Asesinan a golpes a un sereno en Bermúdez
Capitán Bermúdez.— Un certero golpe en la cabeza asestado con un objeto contundente, en un aparente intento de robo, terminó con la vida de Mario Alberto Maturan, un hombre de 60 años que trabajaba como sereno en el predio de una empresa desagotadora de esta ciudad.

Martes 03 de Noviembre de 2009

Capitán Bermúdez.— Un certero golpe en la cabeza asestado con un objeto contundente, en un aparente intento de robo, terminó con la vida de Mario Alberto Maturan, un hombre de 60 años que trabajaba como sereno en el predio de una empresa desagotadora de esta ciudad.

Fuentes policiales indicaron que Maturan llegó poco antes de las 6 de la tarde del sábado —lo hacía habitualmente— al terreno donde la empresa DHSH S.R.L está construyendo una nueva planta. Debía comenzar un nuevo turno de trabajo que finalizaba a las 6 de la mañana del día siguiente, doce horas después.

El emprendimiento está ubicado en un sector bastante alejado de la zona urbana, sobre la calle Los Crisantemos, a unos150 metros de la autopista Rosario-Santa Fe, en el barrio Las Quintas. Al lugar lo distinguen la desolación y la ausencia de viviendas cercanas. Una fuente policial señaló que la falta de habitantes en la zona dificulta la tarea de los investigadores para encontrar testigos del violento suceso.

El cuerpo de Maturan fue encontrado por Mirko B., el otro sereno con quien se repartían los turnos de 12 horas en el lugar. Apenas arribó, el trabajador encontró a su compañero sentado inmóvil en una reposera y con la cabeza chorreando sangre. Después, levantó la vista y se percató de que habían desaparecido algunos objetos que pertenecían al sereno fallecido.

Precisamente, para los pesquisas, el faltante de las pertenencias de Maturan sustentaría la hipótesis de que el suceso fue el desenlace de un atraco. Sin embargo, un vocero de la Unidad Regional XVII señaló que los investigadores no desechan que el episodio pueda tener otra motivación, aunque no precisó los motivos concretos.

Los pesquisas presumen que el trabajador podría haber estado dormido cuando lo atacaron. Mirko B. le dijo a la policía que a su compañero lo encontró sin vida sentado en una reposera con la cabeza apoyada en un almohadón. Una revista de juegos de "letras" y una birome completaba el paisaje. "Al parecer, la revista le servían al sereno como entretenimiento", explicó el vocero consultado.

Resistencia. En el lugar no había rastros de violencia, ni tampoco el cuerpo de Maturan tenías signos de haberse defendido del ataque. Quien o quienes agredieron al sereno, según los pesquisas, utilizaron algún elemento contundente que recogieron en el predio. En rigor, fue muy abultado el botín que se llevaron: sólo algunas pertenencias personales del sereno. "Tal vez creyeron (por los ladrones) que lo habían matado y decidieron marcharse sin llevarse nada más",.especuló un pesquisa de la policía sanlorencina.

Los investigadores presumen que esta posibilidad puede ser concreta ya que en la oficina donde se produjo el ataque había una computadora que los intrusos no se llevaron. Tampoco recogieron ninguna de las herramientas que estaban en un galpón cercano a la oficina.

Maturan, de 60 años, no tenía hijos y vivía con su actual pareja en una vivienda ubicada en 25 de Mayo 315 del barrio Centro, en Capitán Bermúdez.

Segundo caso

El 20 de octubre mataron al operario Eulogio Torres, de 58 años, cuando iba a trabajar. Hay dos chicos presos.