Ascaíni se negó a declarar en otra causa por narcotráfico
Carlos Andrés Ascaíni, el hombre que está preso y procesado como el narcotraficante que actuaba con la protección del ex jefe de la policía provincial Hugo Tognoli, fue llevado nuevamente ayer...

Viernes 16 de Agosto de 2013

Carlos Andrés Ascaíni, el hombre que está preso y procesado como el narcotraficante que actuaba con la protección del ex jefe de la policía provincial Hugo Tognoli, fue llevado nuevamente ayer a los Tribunales Federales para ser indagado en una nueva causa. Este proceso penal investiga una red de comercialización de estupefacientes y como prueba figuran contactos teléfonicos de su esposa —también detenida— con Aldo Totola Orozco, un supuesto narco que está prófugo y tiene orden de captura. Ascaíni se negó a declarar y le anunció al juez Carlos Vera Barros que lo recusará a raíz de que no le brinda garantías de imparcialidad.

En esta causa Ascaíni fue imputado por el juez Vera Barros de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en forma agravada por la participación de tres o más personas. La Justicia llegó a él a partir de las intervenciones telefónicas en las que se escucha a Carina Leguizamón, su mujer, hablando con Orozco. "Cayó El gordo (Ascaíni). Se lo llevaron los federales", le dice la mujer a su interlocutor en una de las conversaciones, según trascendió. En otro de los contactos Leguizamón le pide ayuda (a Orozco) y habla en clave acerca del negocio de drogas.

La mujer de Ascaíni fue detenida el 5 de abril en la casa de Villa Cañás donde vivía con su esposo y en el marco del operativo denominado "Azúcar Blanco" que incluyó 12 allanamientos en esa localidad, Firmat y Venado Tuerto, todas en el departamento General López, en el sur de la provincia. En esos procedimientos se detuvo a siete hombres y tres mujeres, entre ellas Leguizamón. Además se secuestraron unos diez kilos de drogas, un auto y una importante cantidad de dinero. Los operativos fueron ordenados por el juez Vera Barros —el mismo que procesó a Ascaíni y a Tognoli el 22 de marzo pasado— a pedido del fiscal Mario Jorge Gambacorta.

Cocaína en casa. En la propiedad de Ascaíni los uniformados secuestraron unos 30 mil pesos, dos computadoras y 2,400 kilos de cocaína, parte de la cual estaba fraccionada para la venta. "Mientras el hombre está detenido su esposa seguía adelante con el negocio de la distribución y venta de estupefacientes", dijo en su momento un vocero consultado.

Otros seis operativos se concretaron en dos barrios de Firmat. Los pesquisas buscaban a Orozco, un supuesto narco que ya había caído el año pasado en un oscuro procedimiento luego desestimado por un juez federal por las irregularidades cometidas por la policía. Pero el hombre ya no estaba en su vivienda. Se supone que, a pesar de la estricta reserva en que se manejó todo el procedimiento, alguien pudo avisarle de que estaban tras sus pasos.

Finalmente, en Venado Tuerto se realizaron cinco allanamientos en distintas propiedades y allí se detuvo a Carlos Mele Reynoso, un supuesto narco denunciado por el diputado provincial Maximiliano Pullaro como uno de los proveedores de una importante red de quioscos de droga en esa ciudad. Junto con Reynoso, dijeron las fuentes, cayeron algunos de sus lugartenientes a los que se les secuestró droga, dinero y otros bienes.

En el marco de la investigación, Leguizamón fue procesada por Vera Barros por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en forma organizada. Los otros nueve detenidos fueron acusados de la misma figura penal.