Miércoles 13 de Marzo de 2013
La indagatoria a Carlos Andrés Ascaíni se asemeja a una carrera con obstáculos. La pretensión del juez Carlos Vera Barros de interrogarlo, esta vez como coautor de una empresa criminal para traficar drogas junto a policías provinciales, se frustró por segunda vez en 24 horas. El lunes el magistrado no lo hizo porque el abogado del presunto narco de Villa Cañás le pidió que se apartara de la causa. Ayer el imputado exigió, para contestar preguntas, escuchar primero el audio de las interceptaciones de su teléfono hechas en el año 2009 por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que es uno de los elementos que lo compromete. Las cintas no estaban y por ello declinó responder.
No obstante fuentes judiciales señalaron que el acto de indagatoria se considera cumplido, que Ascaíni se negó a declarar y que tendrá derecho a cotejar la prueba. Lo importante es que a partir de este acto corre el plazo para resolver su situación procesal. El juez debe hacerlo dentro de diez días hábiles que se cuentan desde ayer.
Según el abogado defensor de Ascaíni, Paul Krupnik, como la cinta no estaba disponible la medida se aplazó una vez más. No obstante, el fiscal Federico Reynares Solari aseguró que la prueba "tanto la grabación como la transcripción" estaba a disposición del imputado. El funcionario sostuvo que la determinaron de Ascaíni de no hablar ante el magistrado sólo respondió a "una estrategia de la defensa".
Las escuchas telefónicas aludidas fueron significativas para la acusación. En una de ellas Ascaíni, según el planteo de los fiscales, le pide a un policía de la comisaría de Villa Cañás que le informe a quién pertenecen dos vehículos que lo perseguían el 25 de noviembre de 2009, que eran de la PSA. Esa averiguación se hizo con una clave gestionada por el ex jefe de policía provincial Hugo Tognoli, también preso, y asignada al comisario Néstor "Beto" Fernández, procesado en esta causa.
El abogado Krupnik explicó que Ascaíni dijo estar dispuesto a declarar pero que solicitó evaluar la escucha telefónica. Como no se la suministraron rehusó hablar. El letrado dijo que la grabación no estaba a disposición y solamente existía una transcripción de la escucha.
Cuando Reynares Solari se retiró ayer de los Tribunales Federales afirmó que la prueba completa está a disposición del acusado. "Estaban tanto las grabaciones como las transcripciones. La indagatoria ya está tomada. El imputado tiene el derecho de cotejar las pruebas el tiempo que quiera para ejercer su defensar", aclaró.
"La indagatoria es un acto procesal que fija el Código, en el que el imputado tiene derecho a saber lo que se le imputa, Ascaíni ya sabe que se le imputa. No necesariamente tiene que declarar, en algunos casos se los notifica por cédula. Sucede que Ascaíni eligió —en base a su estrategia defensiva que es totalmente legítima— no declarar, porque prefería analizar pormenorizadamente la prueba, que estaba a su disposición", explicó.