Sábado 27 de Abril de 2013
El ex arquero de Vélez Sarsfield y de la selección paraguaya José Luis Chilavert fue asaltado en el barrio porteño de Caballito por cinco delincuentes armados que lo amenazaron y le robaron su vehículo importado y dinero.
El hecho ocurrió el jueves a la noche cerca de las 23 cuando Chilavert regresaba a su casa, situada en Pedro Goyena al 1300, en Caballito, a bordo de su camioneta Audi Q5 negra.
Cuando se encontraba en esa calle el ex arquero vio que cinco hombres, todos con guantes blancos y uno de ellos armado con algo similar a una mini Uzi, bajaron de un Volkswagen Vento gris y se le aproximaron.
Uno se acercó a la ventanilla del conductor, la golpeó y le dijo: “Bajate o sos boleta”, por lo que Chilavert acató. Una vez en la vereda, el ex arquero fue palpado por uno de los asaltantes, que le robó 3.200 pesos que llevaba encima y su teléfono celular.
Luego, dos de los delincuentes abordaron el Audi del ex arquero y escaparon, seguidos por los otros tres a bordo del Vento.
Chilavert resultó ileso y realizó la denuncia en la seccional 12, donde aportó algunos detalles de los asaltantes, entre ellos que llevaban guantes y vestían ropa deportiva.
El ex arquero dijo ayer que estaba “bien y tranquilo”, dentro “de la gravedad y lo violento que fue” el asalto.
“Como actuaron solamente lo vi en las películas, porque estoy en la puerta de casa, todavía no me subí a la vereda y me frenan al lado. De un Volkswagen Vento se bajaron cinco personas, todos armados hasta los dientes”, recordó.
Chilavert dijo que lo hicieron bajar y le robaron a punta de pistola.
“Realmente fue un momento muy desagradable y muy peligroso. Cuando me bajé del auto, el que manejaba al grupo dijo: Es Chilavert, déjenlo tranquilo, no le vamos a hacer nada, quédese tranquilo, no se asuste”, recordó.
“Les dije que estaba tranquilo y me pelaron el bolsillo, las documentaciones, tarjeta de crédito. Eran profesionales, sabían lo que hacían, seguramente por la camioneta”, agregó Chilavert.
El ex futbolista dijo que por suerte pudo reaccionar “rápido” y bajarse del rodado. “Dije: Acá me pegan, porque eran cinco rodeándome, había gente en la vereda, en el bar tomando café y vieron todo, también había una cámara de seguridad, creo, del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.
Chilavert dejó traslucir sus dudas de la vinculación del asalto con un conflicto que mantiene con los hermanos Gustavo y Alejandro Mascardi, empresarios dedicados a la representación de futbolistas.
Según explicó, él los denunció por una deuda y ahora hay una causa judicial. “Uno, después de esas escenas violentas que han pasado, duda”, dijo.