Asaltan a un repartidor y luego lo encierran en su camioneta
Un repartidor de cigarrillos vivió momentos difíciles cuando una gavilla lo asaltó en la zona oeste y lo mantuvo cautivo casi tres horas encerrado en su propia camioneta. Durante ese lapso, los ladrones llevaron el vehículo hasta un taller y con la ayuda de una amoladora violentaron la caja de seguridad del coche y sustrajeron más de cinco mil pesos en efectivo...

Sábado 23 de Mayo de 2009

Un repartidor de cigarrillos vivió momentos difíciles cuando una gavilla lo asaltó en la zona oeste y lo mantuvo cautivo casi tres horas encerrado en su propia camioneta. Durante ese lapso, los ladrones llevaron el vehículo hasta un taller y con la ayuda de una amoladora violentaron la caja de seguridad del coche y sustrajeron más de cinco mil pesos en efectivo y unos cuatro mil paquetes de cigarrillos. Una vez que la faena quedó terminada llevaron el utilitario, con el empleado atado en su interior, y lo dejaron abandonado en Lamadrid y Cepeda.

El robo se descubrió alrededor de las dos de la tarde cuando un móvil de la seccional 11ª que realizaba un patrullaje con la zona del parque Del Mercado se encontró con una camioneta Renault Express con la inscripción Nobleza Picardo en sus laterales. Dos situaciones llamaron la atención de los uniformados. La primera fue que desde la parte inferior del vehículo se advertía una importante pérdida de combustible.

Se trataba de un charco justo debajo del motor, pero del cual se desprendía una raya irregular de unos doscientos metros. La segunda cuestión fue que la Express se movía y no se veía a nadie al frente del volante. Por esa razón, los agentes de la 11ª se acercaron y lo primero que atinaron a hacer fue abrir la puerta trasera de la caja. Así para sorpresa descubrieron a Claudio Pincetti, muy asustado, quien tenía los pies atados y estaba literalmente tapado por unas cajas de cartón.

Según les contó a los policías, ayer a la mañana realizaba su recorrido habitual por distintos negocios entregando mercadería. Cuando eran las 11, le tocó el turno a un kiosco de Pedro Lino Funes al 1200, en la zona oeste de la ciudad. En el momento en que buscaba en la caja del utilitario los atados para ese negocio, dos hombres con armas de fuego lo sorprendieron. De inmediato lo dominaron y lo introdujeron en la parte trasera de la Express.

Los delincuentes se hicieron cargo de la camioneta y se pusieron en marcha. Poco después ingresaron en un lugar donde los delincuentes utilizaron una amoladora para romper la caja de seguridad. Sacaron los billetes y unos 4 mil atados de cigarrillo. Finalmente llevaron la camioneta con Pincetti en su interior hasta Lamadrid y Cepeda.