Asaltan a un odontólogo en su clínica y se llevan su auto
Un profesional dueño de una clínica odontológica del norte rosarino fue asaltado en la madrugada del miércoles cuando intentaba estacionar su auto en el garaje de su instituto.

Jueves 02 de Julio de 2015

Un profesional dueño de una clínica odontológica de la zona norte rosarina fue asaltado en la madrugada del miércoles cuando intentaba estacionar su auto en el garaje de su instituto. Dos hombres jóvenes y armados con pistolas le sustrajeron una cantidad de dinero en efectivo no consignado, documentación médica y su auto Honda Fit modelo 2007 con sus papeles correspondientes.
  La clínica está ubicada en Vélez Sarsfield al 600 y lleva 40 años de actividad ininterrumpida en el barrio. Edgardo S. es su titular, un profesional odontólogo de 82 años que según contó a  La Capital llegó al lugar pasadas las 0 del miércoles e intentó entrar con su auto al garaje del instituto, lo que le resultó un propósito imposible.
  “Serían las doce y cuarto cuando vine a la clínica a traer ropa y a revisar algunas cosas del trabajo. Vivo en el barrio desde 1957 y la clínica está acá desde 1975, así que para mí es habitual estar por acá”, aseguró el odontólogo.
  El lugar ocupa un predio importante a mitad de cuadra del 600 de Vélez Sarsfield y la cochera se encuentra en un subsuelo. “Cuando meto el auto y me bajo para abrir el portón de acceso, veo que aparecen dos hombres por detrás de mi y bajan por la rampa. Estaban armados y uno me dijo que me estaban asaltando. Entonces me pidieron la billetera y se las dí, lo único que que quería era que se fueran rápido”, aseguró Edgardo.
  No conformes con ese pequeño botín los delincuentes no dudaron en apoyarle el caño del arma en la cabeza, que por sus dimensiones y a partir de lo que le dijeron al realizar la denuncia, el odontólogo supone era una pistola calibre 22. “Por suerte el arma no se disparó, para mí que la pusieron para amedrentarme y cómo no me pudieron sacar mucho se llevaron el auto”, dijo.
  Los ladrones no dudaron. Uno tomó el volante, puso marcha atrás y arrancó. “Lo sacó rápido y de culata. Sabía manejar bien por que el Honda tiene caja automática y a este muchacho no se le complicó en lo más mínimo”, dijo el profesional.
  Los delincuentes, según  recuerda Edgardo, eran jóvenes, con gorrita y enfundados en camperones. En la seccional 8ª, donde denunció el hecho, al odontólogo le dijeron que el destino del auto podría ser para cometer hechos delictivos o bien para desarmarlo y vender los repuestos.