Asaltan un comercio, se llevan 40 baterías y la camioneta de la firma
Cuatro hombres armados irrumpieron ayer en un comercio de repuestos de automóviles en barrio Bella Vista, encerraron al propietario del local y cargaron 40 baterías en la camioneta que pertenece al negocio, que utilizaron para escapar una vez que aseguraron el robo.

Sábado 31 de Enero de 2009

Cuatro hombres armados irrumpieron ayer en un comercio de repuestos de automóviles en barrio Bella Vista, encerraron al propietario del local y cargaron 40 baterías en la camioneta que pertenece al negocio, que utilizaron para escapar una vez que aseguraron el robo.

Dos horas después, dos de los presuntos ladrones del comercio fueron ubicados. En apariencia fueron víctimas de un exceso de confianza: se movilizaban en la camioneta robada, que tiene estampada en la puerta la identificación de la empresa asaltada, por lo que un policía que estaba al tanto de lo que había ocurrido, que se cruzó casualmente con el vehículo, inició una persecución por bulevar Avellaneda que terminó en el arresto.

Para romper el hielo. La secuencia se inició a las 9. A esa hora un hombre joven entró al local de Erprom, una comercializadora de baterías para automóviles ubicada en la esquina de Cerrito y Lima. Distrajo al dueño, Agustín Azcárate, de 80 años, preguntándole precios de baterías hasta que tres hombres se colaron por la puerta y sinceraron que se trataba de un asalto.

Sin hacerle daño, los hombres condujeron a Azcárate al baño del negocio. Según contó el dueño, le dijeron que no lo maltratarían y lo dejaron allí amarrado. Enseguida apilaron las baterías sobre la caja de una camioneta VW Saveiro modelo 2000 blanca, perteneciente a la empresa, y se marcharon dejando encerrado al propietario.

Azcárate se desató, salió del baño e hizo la denuncia policial de lo ocurrido. Dijo que uno de los ladrones portaba un revólver mediano y que se habían ido en la camioneta de la empresa tras apoderarse de 40 baterías y 130 pesos de la caja. Dos horas después un hecho fortuito permitió la primera explicación de lo ocurrido. Un policía de la comisaría 13ª que, según voceros de la Agrupación Orden Público, iba a trabajar en su auto particular se cruzó con una camioneta como la buscada y detectó que tenía la identificación de la empresa asaltada, en Avellaneda al 4500. El empleado policial los interceptó y los detuvo sin encontrar resistencia. Eran dos hombres de 19 y 32 años.

A partir del testimonio de los detenidos, los policías acudieron a una vivienda precaria en un asentamiento de Quintana y Patagones. Allí encontraron a una mujer de 23 años que llegaba de trabajar y que también quedaría detenida. En la casa encontraron parte de lo robado: 27 baterías.

Don Agustín lucía ayer resignado y en calma cuando La Capital lo visitó por lo ocurrido. "Fue un robo más. Desde que recuerdo, siempre me roban. Y quienes lo hacen son personas del barrio", murmuró.