Martes 16 de Marzo de 2010
Un comerciante de 63 años fue sorprendido por un par de asaltantes ayer a la madrugada cuando entraba el auto al garaje de su casa ubicada a dos cuadras del cruce Alberdi. El dueño de la vivienda fue dominado, atado con precintos y pasó media hora de zozobra con los dos ladrones revolviendo su casa. Tras revisar todos los ambientes de la casa los intrusos se marcharon por los techos.
Una circunstancia inesperada propició la llegada de la policía: cuando se produjo la irrupción de los ladrones la esposa del comerciante se encontraba en una habitación de la casa. Al oír algo anormal para la hora —era la 1.30 de la mañana—la mujer se deslizó por un pasillo interno que tiene conexión con la casa de sus ancianos padres y desde allí llamó al 911. Los maleantes advirtieron un buen rato después que llegaban patrulleros y entonces le preguntaron al dueño de casa por dónde podían escapar.
"Me sacaron al patio y me preguntaron cómo se iban. Yo no sabía qué decirles y les contesté que intentaran por los techos", señaló el propietario a este diario. Para entonces, según dijo, habían pasado unos 30 minutos allí dentro. "Creo que llegaron en un Renault Clío con vidrios polarizados. Metí el auto y cuando fui a cerrar el portón aparecieron. Para entrar a mi casa me pusieron una pistola en la cabeza y el otro me tiró al suelo. Adentro revolvieron todo. Se llevaron unos tres mil pesos y algunas alhajas", dijo el comerciante.
El hecho ocurrió en jurisdicción de la seccional 7ª. "Qué ironía, siempre previne a mis conocidos para que tengan cuidado al entrar el auto. Me pasó a mí", dijo el dueño de casa.