Domingo 10 de Enero de 2016
Artur Mas no liderará el proceso separatista en Cataluña: el jefe del Ejecutivo regional en funciones anunció ayer que no optará por revalidar su cargo para facilitar en la región española la formación de un gobierno encabezado por Carles Puigdemont, miembro de su partido y alcalde de la ciudad de Gerona. “Voy a dar un paso a un costado. No me voy a presentar como candidato a la reelección a la presidencia de la Generalitat (gobierno catalán). Quiero dejar muy claro que es una decisión muy dolorosa”, dijo en una rueda de prensa que sonó a despedida. El paso dado por Mas, el hombre que más cerca ha llevado a Cataluña de la independencia, obedece a un acuerdo “in extremis” entre Junts pel Sí, la coalición secesionista impulsada por él en los comicios catalanes del 27 de septiembre, y la CUP, partido anticapitalista que tenía la llave de su investidura. Ambas partes habían negociado durante más de tres meses sin éxito un posible apoyo a Mas para arrancar una legislatura clave en Cataluña, con el objetivo de proclamar la independencia de la región. El plazo estaba a punto de expirar: si hoy no se investía a un nuevo presidente, se convocarían de nuevo a elecciones.
Sin apoyo. La repetición de los comicios se daba ya por hecha. La CUP se negaba a apoyar a Mas, que no logró la mayoría absoluta en los comicios de septiembre, mientras que Junts pel Sí lo mantenía como el único candidato. Ante la presión de sectores independentistas, que alertaron sobre una eventual paralización del proceso separatista, ambas partes retomaron un diálogo prácticamente roto. El acuerdo fue celebrado por colectivos independentistas y por dirigentes de Junts pel Sí. “Agradezco el esfuerzo, el trabajo y la generosidad que todo el mundo demostró”, dijo Raül Romeva, quien ocupaba un lugar destacado en las quinielas para suceder a Mas tras encabezar la lista de la coalición en las elecciones catalanas.
La elección de Carles Puigdemont ha sido, por contra, una sorpresa. Periodista y actual alcalde de la localidad catalana de Gerona, está al frente de la asociación que agrupa a los municipios catalanes que defienden la independencia de la región. Hoy se celebrará la votación de investidura en el Parlamento catalán, según apuntó Mas. “Tenemos un proyecto iniciado, bien orientado y sólido. Todos estamos llamados, todos hacemos falta. Gracias, presidente, por liderar y por perseverar”, escribió ayer el nuevo candidato en su cuenta de Twitter.
El giro inesperado en Cataluña tendrá repercusión en España, donde las negociaciones para formar gobierno también están estancadas tras las elecciones generales celebradas el 20 de diciembre en el país. Cataluña es precisamente uno de los principales escollos para alcanzar posibles pactos entre los partidos más importantes.
El gobierno español de Mariano Rajoy, en funciones, dijo ayer que garantizará el cumplimiento de la ley ante el paso dado en Cataluña y apeló a la necesidad de formar un gobierno fuerte para hacer frente al “desafío independentista”. “No hay mayoría parlamentaria que pueda amparar o justificar actos ilegales o la pretensión de romper la soberanía nacional expresada en la Constitución”, expresó. Mas destacó que el acuerdo alcanzado en Cataluña “es una decisión trascendente que permite ir al grano y sacar adelante al país”, en referencia al proceso separatista que él mismo impulsó en los últimos años en la región, de 7,5 millones de habitantes. Afirmó que su decisión de apartarse no significa una retirada total de la política, aunque subrayó que no ocupará ningún cargo en el nuevo Ejecutivo.