"Articular experiencias desde distintas áreas"
"Tras demostrar científicamente el daño que producen los modelos de producción en la salud humana, debemos articular herramientas para impulsar el derecho al ambiente sano", indica Damián Verzeñassi, médico y profesor adjunto responsable académico de la materia Salud Socioambiental de la Facultad de Medicina de la UNR.

Lunes 17 de Diciembre de 2012

"Tras demostrar científicamente el daño que producen los modelos de producción en la salud humana, debemos articular herramientas para impulsar el derecho al ambiente sano", indica Damián Verzeñassi, médico y profesor adjunto responsable académico de la materia Salud Socioambiental de la Facultad de Medicina de la UNR.

Remarcó el aporte de encuentros como el de "Agrotóxicos, Salud y Justicia", organizado a inicios de diciembre por el abogado Enrique Zárate, del Instituto de Derecho Ambiental del Colegio de Abogados de Rosario, del que participaron médicos, bioquímicos, abogados, estudiantes y ambientalistas.

"Desde 2010, en Ciencias Médicas de la UNR, desarrollamos campamentos sanitarios en poblaciones santafesinas de menos de 10 mil habitantes. Ya preguntamos a unas 65 mil personas sobre las enfermedades padecidas". Verzeñassi, profesor adjunto responsable académico de la materia Salud Socioambiental del ciclo Práctica Final, realizó el relevamiento de unos cinco días en Villa Cañás, San Gregorio, María Teresa, Santa Isabel, Murphy, Bouquet, María Susana,, Totoras, Wheelwright y Bovril (Entre Ríos).

"Hay —agrega— patrones que coinciden en localidades de la región de producción industrial. Eso demuestra la asociación entre sustancias químicas y problemas de salud. Proliferan enfermedades por encima de los índices normales y registramos casos de hipotiroidismo, trastornos neurológicos, enfermedades respiratorias, alergias, cardiovasculares, infartos y muertes por cáncer, que aparecen en los últimos cinco años, después del inicio del proceso de industrialización agrícola. Se relaciona la proximidad a áreas de fumigación con los daños detectados a la salud.

"También preocupa que en pequeñas comunidades rurales advertimos perfiles epidemológicos semejantes al de ciudades, por la tendencia al sobrepeso. No tienen locales de comida chatarra pero ingieren alimentos que son de grandes mercados, no producidos en quintas de la región", resalta.

Indica que "no es casual, los males aparecen al cambiar la producción de carnes y trigo por granos para agrocombustiles y alimentos balanceados para cerdos chinos".

Coinciden con informes de la Universidad del Litoral, el profesor de Embriología Andrés Carrasco y la Asociación Canadiense de Cáncer, en que los químicos usados en la zona se vinculan a malformaciones congénitas, neoplasias, cánceres, hipotiroidisimos, problemas neurológicos y abortos espontáneos.

Sobre la formación de los agrónomos, afirmó que "el sistema educativo está fragmentado y la realidad es compleja, requiere integrar saberes y formar con otra concepción".

Y advirtió: "La ley de regulación de agrotóxicos espera, pero en Europa se financia a los productores ecológicos para garantizar salud y buenos paisajes. Falta aquí una definición política".

"Muchos agrónomos luchan en soledad para dignificar la profesión, como lo hacen los médicos, porque se puede producir y lograr sustentabilidad sin afectar la salud", agrega. Verzeñassi sostiene que "la rentabilidad macroeconómica no resuelve la pérdida de soberanía alimentaria y la falta de arraigo e identidad de las comunidades".