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Arresto domiciliario para acusados de una serie de secuestros virtuales

Las medidas fueron concedidas por el juez Gustavo Pérez de Urrechu tras un planteo de los defensores de los acusados, que pidieron atenuar sus medidas de encierro.

Domingo 06 de Julio de 2014

Tras el fracaso de un acuerdo abreviado para obtener condenas de 5 años de prisión, dos acusados de integrar una banda de secuestradores virtuales obtuvieron el arresto domiciliario a la espera del juicio o la resolución del caso, mientras que un tercero consiguió salidas laborales de lunes a sábados.

Las medidas fueron concedidas por el juez Gustavo Pérez de Urrechu tras un planteo de los defensores de los acusados, que pidieron atenuar sus medidas de encierro mientras corren los plazos hacia el juicio oral. La propuesta de juicio abreviado que el grupo había presentado hace dos semanas no fue aceptada por el magistrado, aunque los defensores no descartan apelar.

Hasta el momento, de los cinco acusados por cometer estafas telefónicas sólo resolvió su situación Gladys C., una mujer embarazada que aceptó ser condenada por extorsión y asociación ilícita a 5 años de prisión domiciliaria.

En cambio Luis C., Lucas G. y Sergio Z. no encontraron respaldo a su propuesta de ser condenados a 5 años de prisión domiciliaria y a resarcir en 360 mil pesos a las ocho víctimas de estafas consumadas. Los dos primeros como miembros de una asociación ilícita y coautores de extorsión, el tercero como miembro y partícipe. Así lo habían acordado el fiscal Nicolás Foppiani y los abogados Hernán Tasada, Gabriel Navas y Gonzalo Rucci. El quinto acusado, Gustavo M., no aceptó el abreviado. El planteo no fue homologado por Pérez de Urrechu porque la propuesta no se adecuaba a la modalidad de ejecución de la pena.

Esta semana los defensores volvieron a solicitar una audiencia por el caso, aunque ya no por la cuestión de fondo sino para morigerar las condiciones de detención del grupo. El abogado Hernán Tasada requirió el arresto domiciliario de sus clientes Luis C. y Lucas G., quienes quedarán bajo la tutela de sus madres. Uno de los planteos del profesional fue que, por ser ambos integrantes de la comunidad gitana, el encierro "afectaba sus intereses y los de terceros integrantes de la comunidad". Además se tuvo en cuenta que ambos tienen hijos menores de edad.

Otro argumento esgrimido en favor de ellos fue que, al haber reconocido los delitos y ofrecido un resarcimiento en el marco del abreviado, los criterios de peligrosidad procesal se atenuaron. Por último Sergio Z., aunque permanecerá detenido, obtuvo salidas laborales.

Los hechos que le atribuyen al grupo, detenido en mayo, son ocho extorsiones consumadas y otras once que quedaron en el intento. Fueron identificados a raíz de escuchas telefónicas y apresados tras allanamientos en Rosario y en Arroyo Seco donde se incautaron electrodomésticos, alhajas, 28 celulares, un Renault Clío y un Volkswagen Gol.

Las estafas consistían en llamar por teléfono a personas mayores y exigir rescate por el falso secuestro de un hijo. Uno de los integrantes pasaba en auto a buscar el botín, que las víctimas depositaban en contenedores y que llegó a reportarles sumas de hasta 40.000 dólares, joyas y un lingote de oro.

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