Viernes 31 de Julio de 2009
Un matrimonio que acababa de salir de un banco de la zona comercial de San Martín al 2300 fue seguido por un grupo de maleantes que le cortaron el paso cuando entraba a su casa, ubicada a casi veinte cuadras de la sucursal donde acababan de retirar dinero, y lo despojaron de la suma que llevaban. Los asaltantes les asestaron culatazos para arrebatarles el dinero pero sabían en detalle, de todos modos, hasta dónde la mujer guardaba los 22 mil pesos que se terminarían llevando. "Tenés la plata en la manga de la campera", le dijeron.
El robo se produjo después de las 13 luego de que Héctor Scarabelli, propietario de un taller mecánico de 54 años, saliera junto a su mujer de una sucursal del Banco Macro ubicada en San Martín y Riobamba. Tras extraer el dinero subieron a su auto que estacionaron en la puerta de su casa, en Garay 1740. Al salir, según denunciaron, fueron abordados por un grupo de cinco hombres, que bajaron de dos vehículos: un Renault Twingo y un VW Gol, tras seguirlos 18 cuadras.
"Bajaron y nos empezaron a golpear, nos dieron unos culatazos y finalmente hasta nos demostraron que sabían hasta el lugar donde llevábamos la plata: le exigieron a mi señora que se lo sacara de la manga de la campera", sostuvo Scarabelli, que tiene un taller de rectificación de tapa de cilindros.
Desde adentro del banco. Las víctimas de esta nueva salidera fueron atendidas por un servicio de emergencia privado tras el ataque que sufrieron. "Hasta siento que debería estar agradecido porque no me mataron, reconocerles que apenas me hubieran golpeado un poco", dijo con un resignado desliz irónico a Canal 5.
Scarabelli expresó su convicción de que los asaltantes los habían observado desde adentro de la planta operativa de la sucursal del Macro.
"Es impresionante que puedan hacer cosas así. Los bancos no ponen atención sobre lo que pasa adentro. Esta fue una operación observada dentro del banco", se lamentó. El atraco estaba bajo la pesquisa de la Brigada de Investigaciones de Jefatura.