Jueves 27 de Junio de 2013
Unas quince puertas de aluminio valuadas en cerca de 30 mil pesos fue el botín que se llevaron al menos tres delincuentes que la madrugada de ayer dieron un golpe en una fábrica de aberturas y herrería de la zona oeste de la ciudad. Para lograr su cometido los maleantes cortaron dos grandes candados y desmontaron la puerta del negocio arrastrándola con una camioneta. Todo eso en una transitada avenida y a la vista de muchos testigos que prefirieron seguir de largo ante el delito.
Guillermo Hidalgo es dueño del negocio que desde hace 11 años se erige en avenida Pellegrini al 5400, a metros del cruce con calle Larrea. Ese fue el local visitado por los delincuentes durante la madrugada de ayer. "Cuando llegamos a trabajar nos encontramos con la sorpresa. Nos habían robado. Algo que pasa todos los días en Rosario, en la Argentina", comentó resignado el comerciante asaltado.
El frente del local está vidriado pero cubierto por una reja cuya puerta estaba cerrada con dos gruesos candados. "Usaron una tijera cortacercos, como la llaman, que tienen como un metro de longitud, para reventar los candados", dijo Hidalgo. "Y como con eso no les alcanzó pusieron la camioneta de culata, ataron algo a la reja y la desmontaron", agregó el hombre.
Una vez adentro del comercio los delincuentes, presuntos conocedores del negocio, seleccionaron unas 15 puertas de aluminio que estaban terminadas y exhibidas y las cargaron en la camioneta en la que se movían. Tras ello, sin importarles la cantidad de autos que a esa hora transitaban por la avenida y cuyos conductores veían lo que estaban haciendo, huyeron con el botín dejando la puerta del local abierta.
"En la zona no hay muchos vecinos que pudieran escuchar lo que pasó. Los tipos trabajaron con mucho apuro, pero sabían muy bien lo que querían. Se llevaron todo lo de valor. Calculo que habrán cargado la camioneta al tope y habrán desarrollado alguna observación previa, a modo de inteligencia", agregó Hidalgo.
Al respecto, recordó que en los últimos meses "al menos una vez por semana se atiende a clientes que quieren cercar sus casa con rejas porque les robaron, les llevaron todo, les vaciaron su propiedad".
Finalmente, Hidalgo recordó que hace unos 15 días estuvo a punto de sufrir un robo de similares características. "En esa oportunidad me salvó la policía porque un vecino llamó al 911 y los ladrones escaparon", rememoró.