Jueves 19 de Mayo de 2011
Las caricaturas naif de Milo Lockett, los colchones fluo de Marta Minujin, una impresionante escultura cinética de Julio Le Parc sin título o las fotografías provocativas de Marcos López son sólo algunas de las obras que se verán en arteBA, la feria de arte contemporáneo más importante de la región que abre sus puertas al público hoy en La Rural porteña.
Soportes tan diversos como pintura, dibujo, fotografía, esculturas y arte tecnológico, que denotan tamaños, colores y texturas tan diferentes que se perciben de pasillo en pasillo, de stand en stand, conforman el universo de esta feria que reúne a los más destacadas exponentes de arte contemporáneo de Argentina y latinoamérica.
Ruidos de taladros, operarios que van y vienen por los pasillos, detalles que se terminan de ultimar y algunas obras que se terminan de colgar dan la pauta de que en pocas horas comenzará la feria que cada año atrae a más de 120 mil personas, quienes se empapan de artes visuales en sólo cinco intensos días.
En un recorrido por los pasillos, se pueden ver las más recientes obras del chaqueño Milo Lockett (Holz), grandes pinturas confeccionadas con retazos de telas y botones de cientos de colores y tamaños, que dan textura a sus ya conocidos personajes coloridos, o los sugerentes dibujos del joven Nahuel Vecino, de tenues pero firmes trazos.
Una escultura de Julio Le Parc, maestro del arte cinético, reúne cientos de cuadraditos transparentes de acrílico que cuelgan del techo, reflejados sobre un espejo (también de acrílico) que descansa sobre el piso “que apuestan al introducir al espectador en la obra”, señaló Josefina Salinas, del stand Del Infinito Arte.
Cerca de allí, el visitante se encontrará con esculturas de Enio Iommi, o con una obra histórica de Luis Benedit, “Barba Azul y Doña Inés”, creaciones del artista recientemente fallecido, quien el domingo tendrá su merecido homenaje aquí en el marco de la feria, en el Open Forum.
Dos Autorretrato de Ernesto Deira de los años 60 y 70 —que se vieron hace unos meses en la retrospectiva en el Museo de Bellas Artes—, pinturas de Marcia Schvartz, cuadros de Clorindo Testa y emblemáticas obras de Yuyo Noé, como la técnica mixta “Amasijo de gente con un excluido”, conforman el stand de Agalma Arte. “La intención fue traer lo mejor”, cuenta Lorena, del stand.
Pabellón 4 hizo una apuesta fuerte con Manuel Archain, Renata Morini, Paula Otegui, Sebastián Pastorino, Natalia Revilla, Claudio Roncoli, Alejandro Thornton y Javier Bilatz, quien presenta “Todos estamos” proyecto de tecnología que construye de manera laberíntica el retrato de quien se pare frente a la obra, según cuenta el propio artista, quien ideó esta obra pensando en “el viejo oficio de retratista de pueblo”.
Hay “pinturas, fotografías, dibujos. Obras cuyo lenguaje siempre está relacionado con las artes gráficas puntualmente. Más allá de la técnica, siempre se enmarcan en el pop y el dibujo, que es la línea general de la galería”, relató Néstor Zonana.
La artista Dolores Casares presenta unas estructuras llamativas a la vista, hechas en acrílico, hilos iluminaciones y agujas de acupuntura (Aldo de Sousa), mientras que Marcos López ofrece su conocido combo de crudeza y humor en sus fotografías (Fernando Padilla) y no falta una gigantesca obra de Ananké Asseff “Me gustaría que hubiese sido diferente”, completada con luces de neón.
Los colchones de Marta Minujin, la reina del pop art en Argentina, se lucen en diversas presentaciones en “Ro”, un gran cuadro de casi cinco metros realizado a partir de las tiritas de la tela del colchón, que se fotografió y se modificó digitalmente, o un cuadro similar pero iluminado con luz negra para resaltar los colores, u otro con neón.
“Marta tiene la idea de que todo el mundo debe tener acceso a una obra de arte suyo, por eso se venden no sólo estas piezas que rondan los miles de dólares sino también pequeñas obras, de precio accesible, como cuadritos de 15 por 15 o colchones chicos de yeso, que traen una sorpresa dentro”, señala Daniela del stand.
La secretaría de Cultura de La Nación se hace presente en la feria a través de la exposición en su stand de un conjunto de obras pertenecientes al acervo del Museo Casa de Yrurtia, del escultor argentino Rogelio Yrurtia, un creador de gran relevancia en la historia del arte argentino.
Además, no faltan los artistas emergentes y sus obras, en algunos casos divertidas e incluso bizarras que se exhiben en el Barrio Joven Chandon, que funciona como una plataforma para lanzar y descubrir jóvenes talentos.
La feria se podrá visitar desde hoy hasta el 23 de mayo de 13 a 21 en los Pabellones Azul y Verde de La Rural, Avenida Sarmiento 2704 de la Capital Federal. l