Lunes 01 de Junio de 2009
Buenos Aires.— Martín Ríos, conocido como el “tirador serial de
Belgrano”, comenzará el miércoles a ser enjuiciado acusado de asesinar a Alfredo Marcenac, de
18 años, y de herir a otras personas que caminaban por las calles de ese barrio porteño, en
ejecuciones a mansalva efectuadas en la vía pública.
En la primera audiencia está prevista la lectura de la acusación y que
se llame al imputado a declarar. Luego, 23 peritos psiquiátricos y psicólogos oficiales, de la
defensa y de la acusación serán los primeros testigos en declarar, a fin de resolver desde un
principio la cuestión de la imputabilidad del acusado.
“Vamos a insistir en que Ríos es inimputable, pero no hay que
olvidarse que eso ya fue resuelto por el Tribunal Oral 7 de San Isidro”, dijo el abogado
defensor Angel Ramallo. “Va a ser la primera vez en la historia penal argentina que alguien
declarado inimputable por un tribunal es llevado a juicio por otro”, remarcó.
¿Insano o no? Es que en julio pasado se suspendió un juicio oral que se iba a
realizar a Ríos por la tenencia del arma con la que cometió los ataques debido a que los informes
psiquiátricos y psicológicos ordenados por el tribunal determinaron que no comprendía sus acciones.
A diferencia de la defensa, el fiscal de juicio Carlos Giménez Bauer y
la querella, representada por el abogado Carlos Corbo Dolcet, intentarán probar que Ríos tenía un
completo dominio de sus acciones cuando concretó los ataques. “Tenemos entendido que el
tribunal va a ordenar que los peritos debatan entre ellos, no que declaren por separado, y creo que
eso va a ser muy útil para dilucidar si Ríos es el gran simulador que creemos”, dijo Adrián
Marcenac, padre del joven asesinado por el tirador.
La familia, que reside en Necochea, llegó ayer a Buenos Aires para
seguir de cerca las preliminares del juicio, ya que temen que la defensa del imputado realice
alguna maniobra a último momento para frenar el debate. “
“Por placer”. La causa fue elevada a juicio en marzo pasado por la
jueza de instrucción porteña María Fontbona de Pombo, quien imputó a Ríos el “homicidio
agravado por placer” de Marcenac y otros once casos con la misma figura, pero en grado de
tentativa, cometidos durante el mismo episodio.
La jueza dio por acreditada la intervención de Ríos en los hechos y
también que, a su criterio, pudo comprender la ilegalidad de su accionar. Por eso, según la
magistrada, el acusado siempre huyó tras los ataques, para evitar ser detenido.
El principal hecho que se le atribuye a Ríos, quien se encuentra
internado en un penal del Hospital Neuropsiquiátrico Borda, ocurrió el 6 de julio de 2006 en la
esquina de avenida Cabildo y José Hernández, en pleno centro de Belgrano.
Trece disparos. Ese día, según la investigación, Ríos efectuó 13 disparos contra
personas que caminaban por la avenida Cabildo durante el horario pico de la tarde, mató a Marcenac
e hirió a dos amigos que lo acompañaban, al igual que otras cuatro personas.
Ríos fue detenido por la policía bonaerense, de casualidad, ocho días
después del hecho, cuando cuidaba el auto de su madre en la localidad de Munro y estaba armado.