Lunes 24 de Diciembre de 2012
A la luz de lo que pasa con la ley de medios y el caso de Susana Trimarco, por no mencionar cuestiones más localizadas de abogados y policías comprometidos en el narcotráfico y la trata de personas, se podría decir que al sector judicial le toca una buena limpieza a los efectos prácticos de la vida en sociedad. Antes hablé de los jueces como casta de resguardo de las aristocracias. Ahora hay que agregarle su compromiso con aristocracias mafiosas del bajo fondo, que no pocas veces se incorporan a la aristocracia general, porque, averigüemos la historia de todas las aristocracias. ¿No encontramos actos de violencia más o menos lejanos? ¿Conquistas, usurpaciones, trampas comerciales, contrabando, juegos financieros, evasión o elusión impositiva, estafas? ¿Qué clase dominante se constituyó sin pisotear nada ni a nadie? ¿Quién se convirtió en aristócrata siendo amable, manso y tranquilo, sin ni un gramo de ventajerismo? Océanos de sangre y sudor de los semejantes. Dijo una testigo del caso Trimarco/Verón que desistió de testificar cuando vio que el juez había sido uno de sus clientes de servicios sexuales cuando ejercía la prostitución en la red mafiosa. Todo dicho.
DNI 24.820.496