Edición Impresa

Argentino, sin suerte y con juego reducido

En un momento clave, cuando necesitaba ganar para no caerse en la búsqueda del segundo objetivo de la temporada (el primero, escapar del rojo del promedio, ya fue).

Domingo 16 de Marzo de 2014

Cuando la suerte no acompaña y el rendimiento es por debajo del nivel, lo más factible es una derrota. Y Argentino la sufrió. En un momento clave, cuando necesitaba ganar para no caerse en la búsqueda del segundo objetivo de la temporada (el primero, escapar del rojo del promedio, ya fue). Y si bien el golpe no hizo demasiado ruido, el Salaíto quedó tendido. Dejando escapar de sus manos y en su cancha la chance de pelear por el ascenso. Encima ante un rival solamente ordenado y que está abajo en la tabla: Lugano. Ya está, aunque los resultados y los números aún le dan posibilidades, tendría que darse una combinación de resultados muy particular durante 8 fechas.

En el juego, el equipo cayó. Lo marcan las 4 derrotas en los últimos 5 partidos. Y los rendimientos de varios jugadores ayer fueron sorprendentes para mal. Y si no todos tiran parejo...

Quedaba una chance, tras la desperdiciada el miércoles al perder con el gran rival. Era la última, y se le esfumó ayer con el 1-2 ante Lugano. Un equipo que se plantó bien y aprovechó al máximo sus momentos.

Pese a todo, Argentino lo pudo ganar. Al menos, mereció el empate. Pero los goles le jugaron en contra.

Como el primero, a los 28', cuando Julián Mariatti quiso despejar un cómodo lanzamiento al área local y la pifió con tanta mala fortuna que la clavó por arriba del adelantado Dianda.

Fue la jugada que completó el arranque sin fortuna. No la tuvo cuando Cabral desperdició una doble chance (12'), la que faltó cuando el travesaño y un defensor local salvaron milagrosamente una pelota ganada por Pons (25') y en otra que Cabral solo ante el arquero la tiró afuera (40').

En el complemento, en la primera que le quedó, Lugano metió el 2-0 con un zapatazo de Honoroz (50').

Ahí Argentino se terminó de perder. Y eso que Trebino ya había metido mano en el entretiempo para sacudir a sus futbolistas.

Igual, tuvo chances. El árbitro no le dio un penal (65'), no echó a López (68') y Reynoso no concretó (70').

El descuento (79') de Rivarola al conectar un tiro libre sólo premió su despliegue. Ni el empate hubiese alcanzado. Ya está, a pensar a futuro.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS