Argentina, un país de locos
La Argentina es uno de los países más grandes del mundo, con apenas 40 millones de habitantes que deberían vivir dignamente. Pero no sucede así. Desde el poder político se muestra un empecinamiento...

Domingo 05 de Septiembre de 2010

La Argentina es uno de los países más grandes del mundo, con apenas 40 millones de habitantes que deberían vivir dignamente. Pero no sucede así. Desde el poder político se muestra un empecinamiento para que millones de jubilados que trabajaron toda su vida no puedan obtener el 82 por ciento móvil, dinero que cobran religiosamente desde hace años, la "casta" política y la "casta" judicial, entre otros. Si nos pusiéramos a analizar las actitudes de los argentinos, y tratando de ser lo más neutrales posibles, llegaríamos a la conclusión de que vivimos en un país de insanos mentales. Por ejemplo, tenemos un gobierno y acólitos que festejan que hay "fútbol para todos" (con dinero del erario público por supuesto), pero hacen la vista gorda para más de 8 millones de argentinos que no tienen cloacas. Respecto a los trabajadores en general, para evitar conflictos con la cúpula de los sindicatos, prefieren callarse, ajustarse el cinturón y percibir sueldos que no alcanzan para mantener a toda una familia, antes que cuestionar a los "gordos" cada vez más gordos. Y así seguiría eternamente, enumerando las vicisitudes diarias de vivir en un pandemónium que no debería ser tal, porque es fácil darse cuenta donde está el origen, tal como dice la sabiduría popular: "El pescado siempre comienza a pudrirse por la cabeza". Si los 40 millones de habitantes no tomamos medidas drásticas, la gangrena se apoderará de todo el país y ya será demasiado tarde para revertir este caos donde la inseguridad, la desocupación, la drogadicción, el alcoholismo, la prostitución, y la inoperancia cada vez más absoluta campean por doquier. O le ponemos el cascabel al gato, o digamos adiós a la "Argentina potencia" que todos añoramos en algún rincón del corazón.

Alberto Seoane