Argentina a través del riel
Así se lee en los libros de historia cuando enseñamos la época de la formación del Estado nacional y de la “Generación del 80”. Nuestro país tejía una gran telaraña surcada por líneas férreas en todo su extenso territorio.

Sábado 16 de Julio de 2011

Así se lee en los libros de historia cuando enseñamos la época de la formación del Estado nacional y de la “Generación del 80”. Nuestro país tejía una gran telaraña surcada por líneas férreas en todo su extenso territorio. Nacían poblaciones y llegaba el progreso junto a este medio de transporte. Hoy sólo leemos accidentes y muertes por minutos en las saturadas rutas argentinas que son acompañadas, en todo su trayecto y en forma silenciosa, por las vías férreas fantasmales, sin silbidos ni alborotos. Rutas sembradas de dolor y muerte. Vías férreas sembradas de amnesia y olvido. Poblaciones en silencio, estaciones en penumbras, poblados sin conexiones, en lenta agonía, y trenes que no pueden aún ganar la pulseada del retorno. Apelo a nuestros dirigentes y políticos para que este medio de transporte social, seguro, numeroso, ecológico y económico vuelva a rechinar por los rieles, hoy vacíos. Soy consciente de que mucho se ha destruido, pero aún siguen respirando. O acaso ¿son mejores los inestables micros, sin baños, abarrotados, infrecuentes y con accidentes permanentes? Volvamos a poner de pie al ferrocarril y a recuperar ramales, pueblos extintos, poblaciones aisladas y a reconocer que el error gravísimo de clausurarlos puede ser revertido en la Argentina que mira al Primer Mundo, donde el ferrocarril es el transporte por excelencia. Que así sea.

Walter Merlo / DNI 16.925.003