Jueves 21 de Noviembre de 2013
Estamos en la víspera de una decadencia moral, económica y social como jamás lo hubiéramos imaginado. Si el ministro de Defensa de la Nación, y el jefe de Seguridad Nacional afirman que tenemos buenos controles fronterizos y con una importante cantidad de radares, como se explica que tengamos el “privilegio” de ser el tercer país exportador de drogas del mundo, y por lo tanto aproximándonos a cifras escalofriantes de los secuestros y muertes ocasionados en México por estos hechos delictivos. Ya no interesan tanto los ingresos por la exportación de granos, evidentemente y por intereses y complicidades de los gobernantes hay un ingreso más importante (para ellos) y es a través de la comercialización de la droga auspiciada y protegida desde el gobierno nacional. No es un hecho nuevo, se viene dando desde los años 90 en que se abrieron nuestras fronteras y continuaron, y se acrecentaron, con la instalación de carteles locales y extranjeros. En cuanto a política nacional e internacional se le ha dado un viraje de 180 grados a los postulados que desde el año 2003 se vienen pregonando, acentuando las mentiras y contradicciones que van de los dichos a los hechos. Un viejo y sabio político americano, presidente de un “paisito”, como él lo llama, manifestó que de continuar “esa política insular (de Argentina) lo único que termina haciendo es perjudicar a la integración, hacer añicos el Mercosur”, dicho por José Mujica. Este pudo haber sido un paso importante para integrarnos con nuestros hermanos latinoamericanos y compartiendo políticas comunes avanzar contra la pobreza, desarrollar más fuentes de trabajo, mejorar nuestra maltrecha y decadente educación y lograr niveles sanitarios más integrales. Este grado de degradación se manifiesta en la postulación presidencial, que cual feria de sorteos y premios cualquiera se anota, porque lo que vivimos da lo mismo “que sea rey de copas, chorro, estafador, todos manoseados y embarrados...”. Lo lamentable es que el pueblo trabajador siempre termina pagando los platos de la fiesta de otros.
Dusan C. Sigulin
LE 6.009.490