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Argentina busca dar otro paso firme ante un Chile en ruinas

Esta ciudad siempre parece entregarse al ajetreo convulsionado de cualquier metrópoli de primer orden, más de que ayer lució algo sosegada porque se festejó el feriado del Día de la Raza.

Martes 16 de Octubre de 2012

Esta ciudad siempre parece entregarse al ajetreo convulsionado de cualquier metrópoli de primer orden, más de que ayer lució algo sosegada porque se festejó el feriado del Día de la Raza. Igual, la sensación que tiene el visitante es que Santiago nunca duerme. Mucho menos lo hará esta noche porque será escenario de un partido con historia y peso propio, aunque en esta oportunidad despierta un encendido tinte nacionalista por la situación límite que atraviesa la selección de Chile y su entrenador Claudio Borghi.

Así presentado, un enfrentamiento entre Chile y Argentina por eliminatorias no necesita de cargas extras para captar más interés y entusiasmo. Pero la presencia de Lionel Messi rompe con esas conjeturas. Trastoca cualquier especulación. Es tal el grado de gravitación que tiene el rosarino en el ánimo de los chilenos que por aquí dan por descontado que si el mejor del mundo está inspirado, la selección roja está condenada a una nueva derrota.

Entonces la tentación es afirmar que será un choque sin equivalencias. Que no hay pie de igualdad ni en el aspecto anímico ni futbolístico. De un lado estará una selección que ya no le huye al rótulo de candidato porque atraviesa un tiempo de bonanza en las eliminatorias. Y todo bajo la órbita de Messi, que cada vez luce más influyente con la camiseta albiceleste.

Del otro habrá un seleccionado que se encuentra en el sótano del descrédito. Con Borghi en la guillotina y con un plantel al que la gente ya mandó al banquillo de los acusados. Pero subestimar a Chile por esta declinación sería desconocer las virtudes de un equipo al que no le faltan jugadores de calidad como Alexis Sánchez, Matías Fernández, Mauricio Isla, Gary Medel, Mark González y otros.

Para contrarrestar ese ambiente de tensión que seguramente habrá esta noche, la receta más aconsejable de Argentina será evitar enredarse en un trámite caótico, de esos que funcionan al ritmo de la agitación que bajará de las tribunas. Es que como pocas veces Argentina sentirá la condición de visitante en un estadio Nacional que estará colmado por 60.000 espectadores.

Si bien el tránsito hacia el Mundial 2014 asoma despejado, Argentina también llegará a este examen con algunas obligaciones a cuestas. Una de las ellas será lograr una actuación oxigenante en condición de visitante que sirva para satisfacer las exigencias de un equipo al que le caben tanto los mejores augurios futbolísticos por su riqueza individual como las sospechas por su solidez colectiva.

De ahí que el seleccionado deberá desandar caminos de una identificación de estilo para no repetir producciones opacas como fueron la derrota 0-1 contra Venezuela, en Puerto La Cruz, y el empate 1-1 ante Perú, en Lima.

Es cierto que la victoria 2-1 ante Colombia, en Barranquilla, provocó un efecto bisagra en el ciclo de Sabella, pero igual la selección argentina se debe una producción con poder redentorio esta noche en Santiago. Sobre todo porque la goleada del viernes pasado contra Uruguay, en Mendoza, invita a pensar que el equipo argentino dará otro paso firme para lograr lo antes posible una de las plazas para el Mundial 2014.

Mundial 2030

El presidente de la AFA, Julio Grondona, quiere asegurarse la organización conjunta con Uruguay del Mundial 2030 “antes de que termine el período de gobierno” del suizo Joseph Blatter en la Fifa, aseguró el titular de la AUF, Sebastián Bauzá.

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