Edición Impresa

Argentina busca en Asunción ante la selección de Paraguay la clasificación al Mundial 2014

Se intuye que la tensión no es máxima. Ni de un lado ni del otro. Que más allá de las declaraciones de ocasión, no es un partido de urgencias ni mucho menos.

Martes 10 de Septiembre de 2013

Se intuye que la tensión no es máxima. Ni de un lado ni del otro. Que más allá de las declaraciones de ocasión, no es un partido de urgencias ni mucho menos. Es que uno, Argentina, hasta antes de que empiece a rodar la pelota en el Defensores del Chaco puede lograr el objetivo supremo de clasificar al Mundial 2014 y, si no lo hiciese, tampoco dramatizaría porque sería en la próxima. Y el otro, el anfitrión Paraguay, más allá del estímulo por la goleada a Bolivia del viernes, sabe que es misión imposible alcanzar el repechaje. Por eso, hasta quizás sea una cita para disfrutar, dentro y fuera de la cancha, para que afloren lo saberes sin las presiones de lo inmediato.

¿Por qué no? Alejandro Sabella está a punto de conseguir la meta primaria que todo entrenador argentino debe alcanzar: ir al Mundial, cita ininterrumpida desde México 70 cuando Perú dejó afuera a Argentina en el estadio de Boca. Es tan poco lo que le falta, a 3 fechas del cierre de la eliminatoria, que ya suena a objetivo cumplido. Más teniendo a Lionel Messi dentro de la cancha, a quien el técnico no quiso preservar y en realidad no había por qué. Los mejores están siempre, salvo razones ineludibles, y el jugador ahora conducido por el Tata Martino en Barcelona, se recuperó bien de sus molestias físicas y está para jugar.

Precisamente, la presencia del mejor jugador del mundo se ofrece para el público local como un estímulo, un poco para disfrutarlo in situ, otro poco para ver si los suyos pueden anularlo y hacer caer a la selección siempre candidata.

Igual, no hay un gran entusiasmo en la Asunción futbolera, muy consciente de que el 4 a 0 ante Bolivia sólo sirvió para abandonar el humillante último lugar en las eliminatorias y de que hay un proceso de renovación, muy lejos del equipo top que Martino llevó hasta los cuartos de final de Sudáfrica.

Pero algunos jugadores argentinos sí se juegan muchas cosas. Por ejemplo en defensa. Ausentes Ezequiel Garay, Federico Fernández y Marcos Rojo, el único titular inamovible de la última línea es el lateral Pablo Zabaleta. Los otros que hoy los reemplazarán (Campagnaro, Coloccini y Basanta, que será 3) saben que tienen que hacer méritos para estar en la lista definitiva. Lo mismo que el reemplazante hoy de Javier Mascherano, Lucas Biglia, y quizás no tanto Rodrigo Palacio, que entrará por el también ausente Gonzalo Higuaín. Es que el ex Boca es uno de los preferidos de Sabella.

El sistema será el mismo: 4-3-3. Y sin dudas, como opinan en Paraguay el zaguero Celso Ayala o Jonatan Fabbro, el gran poderío argentino está del medio hacia adelante, y aún le resta consolidar la estructura defensiva. ¡Ojo! Los que jugarán también saben que los habituales titulares tampoco fueron garantía absoluta de seguridad y por eso es que se juegan mucho también.

Si no será hoy, será en la próxima. Argentina ya está en el Mundial. Y lo que empieza a definirse es la lista de los 23 que estarán en Brasil. En ese sentido, lo que pase esta noche es muy probable que rápidamente quede en una anécdota.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS