Arbitrios de Logaritmo
Desde que salimos del Medioevo las naciones de Occidente transitaron el largo camino de constitución de los estados de derecho. Sin embargo, hoy en día, mientras inauguramos el siglo XXI, nos encontramos con casos como el del Country Club Logaritmo (en Ibarlucea) donde un grupo de ciudadanos propietarios de bienes inmuebles se encuentran a merced de la comisión directiva que se desempeña como señores feudales.

Jueves 10 de Diciembre de 2009

Desde que salimos del Medioevo las naciones de Occidente transitaron el largo camino de constitución de los estados de derecho. Sin embargo, hoy en día, mientras inauguramos el siglo XXI, nos encontramos con casos como el del Country Club Logaritmo (en Ibarlucea) donde un grupo de ciudadanos propietarios de bienes inmuebles se encuentran a merced de la comisión directiva que se desempeña como señores feudales. En efecto, aun en contra del ordenamiento legal vigente en nuestro país, las autoridades hacen privar el derecho de asociación por sobre el de propiedad de la tierra, sometiendo a los vecinos a un sinnúmero de arbitrariedades, como la toma de decisiones inconsultas con los vecinos; alto valor de las mal denominadas "expensas"; la pretendida obligatoriedad a perpetuidad de permanecer como socio "cautivo" del club (lo cual es inconstitucional, por cierto) y un largo etcétera que resultaría imposible detallar aquí. Lamentablemente, lo que sucede es que las personas que se sienten atraídas por la económica relación entre el tamaño de los lotes y el precio de la tierra en ese country no advierten de entrada que cuando compran en Logaritmo se están metiendo en un esquema de relación más parecido al de un feudo del siglo XIII que al de una sociedad democrática del siglo XXI. No sean incautos, amigos. Antes de adquirir tierra en un country, infórmense muy bien sobre el ordenamiento legal del mismo. De no hacerlo, podrían estar metiéndose en una suerte de máquina del tiempo que los arrojará al feudalismo, donde los responsables del predio pretenderán transformar a los propietarios de bienes inmuebles en simples "siervos" de arbitrarios deportistas devenidos en "señores".

Claudio Altisen,

altisen@infovia.com.ar