"Aquí Máxima nunca se solidarizó con Hijos, Madres o Abuelas"
La argentina Alejandra Slutzky, hija de un médico desaparecido en La Plata en 1977, cuenta cómo viven en Holanda la asunción de la reina.

Domingo 28 de Abril de 2013

"Antes de que Máxima viniera a Holanda ya teníamos un grupo de Hijos (Hijos/as por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio), pero su llegada nos movilizó", dice la argentina Alejandra Slutzky, cuyo padre Samuel Leonardo Slutzky fue secuestrado y desaparecido en La Plata en junio de 1977. En septiembre, ella tenía 14 años y con su madre y su hermano se fueron de la Argentina.

"Se acercaron a las reuniones otros argentinos y holandeses que deseban un mundo no neoliberal, también la búsqueda de la identidad convocó a gays. Hicimos movidas cada 24 de marzo y cuando Zorreguieta aparecía en el país", explica Alejandra desde Holanda.

Sobre la relación de Hijos con Máxima, indicó: "A ella no le pedimos ni reprochamos nada. Pero su padre viene más a Holanda, se lo ve rodeado de políticos y gente de la realeza, es una vergüenza. Se difundieron cientos de reportajes y notas donde se demuestra su vinculación con los militares, antes y después del golpe. Conocía lo que pasaba dentro y fuera de su secretaría (fue secretario de Agricultura)".

Los tribunales holandeses recibieron en septiembre de 2011 la demanda de abogados de la familia Slutzky. Acusaban a Zorreguieta "por el papel que desempeñó en la desaparición de miles de personas. A pesar de estar al tanto de todos esos crímenes continuó aportando una contribución política al régimen". Además, "tampoco abrió ninguna investigación en su secretaría". Pero en marzo de 2012 la Justicia holandesa indicó que no sería procesado por casos de desaparición forzada en la dictadura. Señaló que no encontraron pruebas que lo relacionaran con esos delitos.

"Siento que existe una impunidad universal, una brutalidad. Parece un sistema irrompible y con vínculos mundiales con corruptos, explotadores, ricos y el jet set internacional. Todos están extremadamente vinculados", sostiene Alejandra. "Presentamos otra querella en Amsterdan, en 2012, pero es seguro que la fiscalía holandesa no lo va a aceptar. Quieren prevenir que alguien de la realeza sea juzgado, y más si se trata del padre de la reina. La Justicia protege a los privilegiados y deja desamparados a los inmigrantes e indocumentados", dice la mujer miembro de la comisión de asuntos legales de Hijos en Holanda y en Argentina.

"En la prensa parece que toda Holanda recibe con gusto a Zorreguieta por ser el padre de la futura reina, pero a la mayoría de la gente no le cae bien. Pero hacer un escrache en Holanda es causa de ir preso por años. Algo que sea contra la familia real se toma como un ataque al Estado. Cuando aparecía Zorreguieta armábamos pequeñas manifestaciones en la plaza central de Amsterdan y difundimos el tema hasta en el barrio del palacio donde vive Máxima. Pero sus vecinos, que pertenecen al mismo círculo nos atienden bien y nos dan la razón, no quieren a su padre en sus barrios".

"Sólo a los chismosos les interesa la monarquía. Otros no se quieren meter en eso, prefieren vivir tranquilos y no andan en política. Hay conservadores, pero una minoría ansía tener una república".

Alejandra remarca que "cuando se le acercaron familiares de víctimas de la represión, Zorreguieta no hizo nada, pero actuó cuando la víctima era un conocido suyo". En 2002, el periodista Jan Thielen publicó: "Mintió al decir que no sabía nada". Relató que el economista "sabía dónde encontrar a los desaparecidos". En tanto, en febrero de 2013, el abogado Pablo Llonto pidió que fuera citado el ex secretario de Agricultura para que explique supuestas gestiones que habría hecho para averiguar el paradero de desaparecidos. Están registradas sus acciones para liberar a un funcionario de la Bolsa de Cereales, (Domínguez, secuestrado en Campo de Mayo) y también a otro detenido, en la que intervino Mario Cadenas Madariaga, jefe de Zorreguieta, junto con el genocida condenado Santiago Omar Riveros.

A.M.