Domingo 06 de Noviembre de 2011
Santa Fe.- Ocho policías de diferentes rangos que prestaban servicios en la comisaría 16ª de la localidad de Recreo, ubicada 17 kilómetros al norte de la capital provincial, fueron detenidos y pasados a disponibilidad después de que una mujer los denunciara por apremios ilegales. El hecho es investigado por el juez de Instrucción número 3 de Santa Fe, Néstor Troncoso, quien ordenó tomarle declaración a todos los uniformados imputados de vejaciones y severidades.
Todo empezó la mañana del viernes cuando una mujer afincada en Recreo, empleada del Servicio Penitenciario provincial, llegó a la comisaría del pueblo para declarar por estar involucrada en una agresión contra otra vecina a la que le arrojó agua hirviendo. En esa circunstancia, la mujer habría sido golpeada con fiereza por algunos de los uniformados presentes en la seccional y ante la pasividad de otros policías.
Tras salir de la comisaría la mujer presentó la denuncia por apremios ilegales en los Tribunales santafesinos y el juez Troncoso dispuso que un forense la revise para comprobar las lesiones recibidas. Tras ello, el magistrado dispuso la detención de todos los policías que estaban de guardia en la comisaría 16ª al momento del episodio, lo que se concretó en la misma seccional durante los primeros minutos de ayer.
La investigación no sólo está en manos del juez Troncoso sino también de la Dirección de Asuntos Internos de la Unidad Regional I, que realiza el correspondiente sumario interno para deslindar las responsabilidades de los acusados.
Anoche, fuentes de la policía santafesina aseguraron que los ocho policías en cuestión habían sido pasados a disponibilidad (dejan de ejercer funciones y cobran sólo una parte de su salario) hasta que se determine su grado de participación en lo acontecido y que se trata de un comisario, dos sargentos (uno de ellos mujer), un agente, dos suboficiales, una suboficial inspector y una cabo.