Martes 22 de Diciembre de 2009
Cuatro hombres fueron detenidos ayer, sospechados de ser los responsables del triple crimen de los empresarios farmacéuticos Damián Ferrón, Sebastián Forza y Leopoldo Bina, cuyos cadáveres ejecutados a balazos fueron encontrados en un descampado de la localidad bonaerense de General Rodríguez el 13 de agosto del año pasado.
Los detenidos fueron identificados como los hermanos Martín y Cristian Daniel Lanatta y los también hermanos Víctor Gabriel y Marcelo Javier Schillaci, quienes fueron acusados por la presunta comisión del delito de “privación ilegítima de la libertad agravada y homicidio agravado” como coautores.
Tres de los arrestos fueron concretados durante una serie de allanamientos ordenados por el fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone y realizados por personal de la Gendarmería Nacional, uno de ellos en una vivienda de la calle Nicolás Videla 631 de Quilmes, donde habrían sido asesinadas las víctimas el 7 de agosto de 2008, el mismo día en el que desaparecieron.
El último de los detenidos fue Martín Lanatta, considerado uno de los engranajes más importante en la causa y sospechado de ser quien entregó a las víctimas, que fueron ejecutadas.
Lanatta se presentó por la tarde en el cuerpo de instructores de la Procuración Bonaerense, en la ciudad de La Plata, luego de que su abogado, Leonardo Churín, pactara la entrega.
El fiscal señaló que está acreditado que Lanatta “formaba sociedad con finalidades de comercialización de medicamentos” con Forza. Su hermano está arrestado desde hace dos meses en Sierra Chica por una causa por robo calificado cometido en la ciudad de Bolívar, mientras que los Schillacci tienen “un historial en Quilmes, acreditado en más de 20 ó 30 causas, donde testigos los señalan como personas que se dedicaban a secuestros exprés en esta zona”, según Bidone.
Los arrestos fueron ordenados por el juez de Mercedes Marcelo Romero, como también la decena de allanamientos en Quilmes y Avellaneda, donde secuestraron armas y elementos para la causa.
Según la investigación, los fallecidos habían concurrido al supermercado Wal Mart de Quilmes, donde iban a participar de una reunión de trabajo que les iba a reportar mucho dinero.
Sin embargo el fiscal Bidone dijo que “la reunión del Wal Mart en realidad ocurrió acá (Quilmes), en el Wal Mart no estuvieron más de diez minutos”.
“Al menos una hora estuvieron en la casa, hasta que se apagaron los teléfonos de ellos”, indicó Bidone, y señaló que “el encuentro del Wal Mart fue convocado, la persona que los convocó no fue, no estuvieron más de diez minutos las víctimas allí y se trasladaron hacia aquí”.
Afirmó que “lo que sí está descartado” es que el descampado de General Rodríguez donde aparecieron los cadáveres haya sido el lugar de la ejecución.
“A nuestro juicio, así como este crimen fue triple, también el móvil fue triple, porque tiene que ver con la mesa de dinero –con la famosa fuga de cheques, con las deudas–, con los medicamentos falsos y, como detonante, con el tráfico de efedrina”, indicó. (Télam y DyN)