Aprender de los errores
Hoy nos robaron, una vez más. No es la primera y seguramente tampoco será la última.

Lunes 16 de Diciembre de 2013

Hoy nos robaron, una vez más. No es la primera y seguramente tampoco será la última. Será apenas un dato estadístico más si finalmente me convenzo de hacer la denuncia o de lo contrario quedará en el triste anecdotario familiar. La duda de realizar la denuncia o no, radica fundamentalmente en que debo hacerla en el mismo lugar desde donde la desidia, el desinterés o peor aún, la complicidad, han propiciado el hecho. Nadie asegura que con la seguridad pública trabajando a pleno, esto no hubiera sucedido. De hecho el propio abogado de la policía manifestó que hubo mucho menos delitos en estas horas de conflicto. Quizás porque desde los mismos acuartelados se decidió que así fuera, para que la cosa no sea caótica en extremo y queden mucho más expuestos de lo que están ante una sociedad que claramente los desprecia. Pero quedarnos solamente con esta conducta policial, sin analizar el abandono político que se ha hecho en esta materia, sería un grueso error. Creo que es sin dudas el sector más postergado desde la clase política en estos años de democracia, ninguneando y bastardeando la profesión, dejando a la delincuencia enquistarse dentro del sistema y beneficiándose con las recaudaciones de las benditas "cajas negras" que aportan desde el juego clandestino, las armas, la droga y la prostitución, entre otras actividades ilícitas. Por eso los dirigentes políticos no pueden ni deben hacerse las víctimas y mucho menos demonizar algo que ellos mismos fomentaron con su complicidad y abandono. Deberán, desde acá, ponerse a la altura de las circunstancias y tomar decisiones que contribuyan a jerarquizar esta profesión para que garantice a corto plazo, un derecho primario de la sociedad como es la seguridad. Si esto no sucede y se le sigue dando la espalda, nuestra democracia seguirá eternamente en pañales.

Eduardo Juárez
DNI 14.975.974