Jueves 20 de Agosto de 2009
Soy maestra de escuela común nocturna. El año pasado pedí traslado y actualmente estoy en otra escuela común nocturna de la zona centro de Rosario. Me asignaron un primer grado y todos mis alumnos (diez) son con capacidades especiales. El problema consiste en cómo se ha llegado a esta situación y de qué modo se lo puede solucionar. Pienso que mis alumnos merecen una educación y una inserción en la sociedad acorde a sus edades cronológicas y posibilidades reales, guiados por especialistas. También los maestros de escuelas comunes merecemos cumplir la función para la que fuimos formados. Para ello se hace necesario que el Estado provincial ayude a las escuelas primarias comunes nocturnas a cumplir con el fin social para el que fueron creadas: dar educación primaria a toda la población que por diferentes problemas no pudo concurrir en el momento oportuno. Y a las personas con capacidades especiales generarles, porque no hay, ámbitos donde se puedan encontrar, educar, esparcir, trabajar, soñar. En la época de la computadora no debemos permitir que en nuestra provincia haya un solo analfabeto. Desearía que el Ministerio de Educación de la provincia generara un ámbito en donde los maestros interesados de escuelas nocturnas podamos debatir y proponer, a partir de nuestras experiencias, soluciones viables a los problemas que nos aquejan.
Nélida Romagnoli
arqromagnoli@hotmail.com