Miércoles 22 de Julio de 2009
En la carta publicada el pasado 8 de julio de Mariano Morelli, bajo el título "Sobre la crisis de Honduras", justifica el aberrante golpe de estado hondureño invocando el incumplimiento del artículo 235 de la constitución de ese país. La carta magna hondureña surge el 7 de agosto de 1978 como consecuencia de un golpe de Estado encabezado por el general Policarpio Paz García, representante de la oligarquía terrateniente, la cual había pactado con Estados Unidos ceder el territorio hondureño como base de los "contras", armados y financiados por el Pentágono para combatir al Frente de Liberación Sandinista de Nicaragua y participar en cuanto atentado y golpe existiera en América latina. Retornando a la actualidad, el presidente Manuel Zelaya pretendía una consulta democrática, pacífica y no vinculante, que permitiera a todos los hondureños opinar si convenía o no la convocatoria a una asamblea constituyente, y esto es lo que más aterra a la derecha hondureña y de toda América latina, no soportan que se consulte, se escuche y se respete la voluntad del pueblo. Y esta vez con el argumento de que había demasiada injerencia de Chávez en las decisiones del presidente Manuel Zelaya, los golpistas lo secuestran de su casa y lo llevan a otro país presentando en el Parlamento una fraudulenta carta de renuncia del presidente, la cual sirvió como pretexto para la denominación de un sucesor. Por último, cabe destacar que este golpe no pudo llevarse a cabo sin el consentimiento del gobierno de Estados Unidos, o por lo menos de una parte del mismo, pues siempre ha estado involucrado en estos procesos que arrasaron con gobiernos democráticos, que no aceptaron su política hegemónica y buscaron reformas para mejorar la situación de las clases populares, y no como dice Mariano Morelli, que buscan eternizarse en el poder.
Antonio Luraschi, DNI 6.182.707