Lunes 24 de Febrero de 2014
La elección del Apeadero Sur como cabecera del nuevo servicio ferroviario a Buenos Aires es una muestra de la mediocridad de nuestra clase dirigente. El sitio es el peor de los posibles desde los aspectos de conectividad, infraestructura y seguridad y su elección es una claudicación de la administración local frente a la actitud mezquina del gobierno nacional cuya única preocupación es inaugurar el servicio antes de las elecciones 2015. Se ha reducido a la mínima expresión la inversión en la ciudad evitando los costos de restaurar la red interna hasta su destino natural (el eje Patio Parada-Rosario Norte) único posible que permitiría conectar con otros destinos. Sólo un tibio comentario de algún funcionario municipal ha referido que esta ampliación podría (o debería) ejecutarse a futuro ¿pero cuando?, si no se hace ahora, aprovechando el impulso mediático y económico que puede dar la Nación, será nunca.
Leonardo Spaccarotella
DNI 11.272.952