Apareció en China una misteriosa especie humana
Un fémur hallado en China por un equipo internacional de paleontólogos ha sido suficiente para demostrar que una antigua especie humana, que se creía extinta desde hace decenas de miles de años...

Domingo 20 de Diciembre de 2015

 

Un fémur hallado en China por un equipo internacional de paleontólogos ha sido suficiente para demostrar que una antigua especie humana, que se creía extinta desde hace decenas de miles de años, logró en realidad sobrevivir hasta tiempos muy recientes, en concreto hasta el final de la última Edad de Hielo, hace unos 14.000 años.

El fósil, encontrado en la enigmática cueva del Ciervo Rojo, ha resultado, en efecto, tener características que lo relacionan directamente con algunos de los miembros más antiguos del género Homo, al que todos nosotros pertenecemos. Y ello a pesar de que el hueso apenas tiene unos 14.000 años de antigüedad.

El hallazgo, que se acaba de publicar en la revista Plos One, fue realizado por un equipo de investigadores dirigido por Darren Curnoe, de la Universidad australiana de Nueva Gales del Sur, y Ji Xueping, del Instituto de Arqueología de Yunnan, en China.

El estudio se centra en un detallado análisis de un fragmento de fémur que, desde hace más de un cuarto de siglo, permanecía guardado y sin estudiar en un museo de Yunnan tras haber sido encontrado, en 1989, junto a otros restos humanos en la cueva del Ciervo Rojo.

Para sorpresa de los investigadores, que han optado por ser muy cautelosos a la hora de atribuir al fósil una identidad concreta, el análisis dio como resultado que sus características coincidían a la perfección con las de Homo habilis y Homo erectus, que vivieron y prosperaron hace más de un millón y medio de años.

"La poca antigüedad de los restos sugiere la posibilidad de que los humanos primitivos podrían haber sobrevivido hasta muy tarde en nuestra evolución —afirma Ji— pero al tratarse de un único resto, necesitamos ser cautelosos".

El descubrimiento es ya objeto de polémica. Hasta ahora se pensaba que los representantes más recientes de los humanos pre modernos de Eurasia (los neandertales en Europa y Asia Occidental y los denisovanos en la Siberia meridional) se habían extinguido hace unos 40.000 años, después de que los humanos modernos ocuparan la región.

"Pero el nuevo hallazgo —explica Curnoe— abre la posibilidad de que una especie pre moderna pudiera haberse solapado en el tiempo con los humanos modernos en el territorio continental de Asia Oriental, aunque este caso habrá que construirlo lentamente, con nuevos descubrimientos de fósiles".

Igual que en las especies más primitivas, como Homo Habilis, el fémur parcial hallado en China es muy pequeño, con una columna muy estrecha y una capa exterior, o corteza, muy delgada. Las paredes de la columna, además, están reforzadas (o apuntaladas) en áreas de alta tensión. El cuello del fémur es largo, y el lugar destinado al anclaje del músculo flexor de la cadera, muy grande y fuertemente orientado hacia atrás. Características todas que nos llevan más de un millón de años atrás en el tiempo.

Sorprendentemente, con una masa estimada de unos 50 kilos, el individuo del hueso era, además, muy pequeño si se le compara con los estándares y medidas habituales de los humanos de la Edad de Hielo. No en vano, cuando el equipo de investigadores anunció su descubrimiento por primera vez, en 2012, la opinión de la comunidad científica quedó dividida sin remedio.