Jueves 14 de Enero de 2016
El fenómeno de las crecidas en el río Paraná trae aparejados numerosos problemas para la ciudad. Al incesante subir del caudal del río, se le suman los camalotes que contienen nuevas amenazas para los vecinos de la ciudad: los bichos de fuego.
Se hace presente principalmente de noche, donde hay temperaturas elevadas y lámparas encendidas. Es conveniente cambiar las luces blancas por amarillas para evitar su atracción. También, se recomienda tener mosquiteros en puertas y ventanas para impedir que el bicho ingrese a los hogares.
Al consultar con varios especialistas en estas especies, se pudo determinar que el insecto debe su nombre a sus colores (negro y rojo o naranja) y está recubierto por el líquido que causa las lesiones e irritaciones. Es por esto que, ante la presencia del insecto sobre la piel, éste debe ser retirado (preferentemente con un papel) y no aplastado ya que puede segregar todo el líquido que posee para defenderse.
Silvia Marmiroli, subsecretaria de Salud de la Municipalidad, habló sobre los síntomas que produce el líquido segregado por este insecto: "Durante las primeras 48 horas se produce un enrojecimiento de la piel, luego una papula (elevamiento de la piel). Pasado este lapso puede haber más enrojecimiento, ampollas y mucha picazón y ardor". Es muy importante el tratamiento de inmediato de esta lesión ya que, en caso de dejarlo pasar, se puede "sobreinfectar y ampliar la zona que ya se encuentra lastimada".
Sobre los síntomas en los más pequeños, la funcionaria recalcó que son similares a los que se presentan en personas adultas, aunque puede aparecer algo de fiebre. Es por esto que se debe lavar con jabón neutro y luego consultar a un médico. "Se debe evitar la aplicación de cremas o ungüentos, también la automedicación", agregó.
Acerca de cómo prevenir, habló sobre el hábitat de estos insectos: "Ponen huevos en zonas húmedas y sobre materia orgánica en descomposición. Por eso hay que tener los patios limpios: hay que evitar la acumulación de excremento de mascotas y, en caso de poseer un árbol que dé frutos, no dejar que se pudran ni que fermenten".
Alacranes. En tanto, "en estos días también aparecieron los alacranes y hubo más casos en niños que en adultos", dijo Marmiroli, quien aconsejó: "En caso de ser picado, se debe aplicar sobre la herida una compresa fría o hielo, ya que disminuye el efecto de la toxina que expulsa el alacrán". Y agregó que los síntomas son locales en adultos; aunque las complicaciones se pueden dar en los más chicos, y van desde el aumento de las secreciones corporales hasta dificultades respiratorias.
Acerca de la prevención, hizo hincapié en que es "igual a la de los bichos de fuego; no hay que acumular escombros. El alacrán se encuentra en lugares oscuros y húmedos".
Alerta por anfibios. Marmiroli explicó también que se han dado algunas consultas sobre mordeduras de culebras: "Si bien no son del tipo venenoso, hay que estar alerta. De ser picado por una víbora venenosa, el centro toxicológico del Hospital Provincial está provisto de suero antiofídico".
Reclamo desde el Concejo
El concejal Jorge Boasso instó a que se realicen fumigaciones, desinfecciones —con sus correspondientes informes— y campañas en todos los barrios sobre prevención y pasos a seguir en caso de picaduras de alacranes. Su pedido recae en torno a las crecidas que azotan a la ciudad. “En estos momentos es necesario que el municipio tome un rol activo en la prevención. Por ello, para evitar una invasión, es recomendable realizar las desinfecciones”, sugirió.