Apagar la luz
Tratando de colaborar humildemente con el descalabro que reina en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, resolví poner especial atención en apagar las luces de mi casa, cuando no eran necesarias.

Domingo 15 de Marzo de 2009

Tratando de colaborar humildemente con el descalabro que reina en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, resolví poner especial atención en apagar las luces de mi casa, cuando no eran necesarias. También voy cambiando lámparas comunes por las de menor consumo. Como rosarina, pequeña contribución, al menos en uno de los tantos temas que nos preocupan. Caminando por la peatonal, me detuve varias veces a observar las perfumerías de Córdoba y Sarmiento y otra de Córdoba y Entre Ríos que como una burla a los ciudadanos como yo, y a la EPE puntualmente, tienen un verdadero y permanente exceso de luces encendidas. Parece que con pedir, esclarecer, explicar, no alcanza para ser comprendido por todos. ¿Habrá que tomar otras medidas? Muchos negocios bonitos por todas partes. Ninguno llamó tanto mi atención como estos dos que menciono. Claro que no por ello me detuve a comprar, sino simplemente lograron que me sintiera muy mal. Si el gallinero está mal, no hacemos nada con salvar una gallina.

Edith Michelotti, DNI 3.995.054