Viernes 30 de Marzo de 2012
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba anuló la condena a ocho años de prisión aplicada en mayo de 2009 a una mujer por atropellar en la localidad de Río Cuarto con su auto a un joven que huía en bicicleta tras robarle pertenencias y que luego murió, informaron fuentes judiciales.
La causa, en la está imputada Mariela Galíndez, será enviada a la Cámara Múltiple de la ciudad de Laboulaye para que realice un nuevo juzgamiento.
Se trata del episodio ocurrido el 12 de mayo de 2005, en el que dos jóvenes cometieron un asalto en la casa que Galíndez habitaba junto a su familia en la mencionada población ubicada 220 kilómetros al sur de la capital cordobesa.
Los jóvenes ingresaron al garaje y tras sustraer un bulto de ropa, uno de ellos, identificado como Fernando "Yeyé" Quiroga, huyó en bicicleta con el magro botín.
Galíndez lo persiguió en su auto y a pocas cuadras lo embistió, provocándole gravísimas heridas que determinaron su internación en un centro sanitario donde días después murió.
Galíndez fue juzgada y condenada a ocho años de prisión por la Cámara del Crimen de esa ciudad cordobesa, pero los jueces determinaron que siguiera en libertad hasta que el fallo quedara firme e incluso contemplaron la posibilidad de la prisión domiciliaria porque tiene un hijo discapacitado.
Un asalto violento. Al fundamentar la anulación parcial del fallo, la Sala Penal del TSJ sostiene que "el obrar de la imputada se produjo después de un asalto particularmente violento". En esa oportunidad "no sólo estuvo en juego un magro botín, sino también riesgos a las personas tanto de ella como del marido y que produjo una alteración anímica, cuya magnitud no ha sido ponderada", agregó el alto tribunal.
Considera, además, que la Cámara riocuartense no valoró de manera "suficientemente integral" a la situación emocional de la imputada.
El fallo señala que "no se trata de un episodio nimio, sino de un ataque que, aún tras un resultado económico de escaso valor, fue perpetrado en un domicilio familiar por personas que estaban armadas con sevillana, que las usaron sea para inferir puntazos o intentarlos".
Tras afirmar que "ese ataque tuvo un impacto emocional", agrega que la imputada fue colocada "en la necesidad de forcejear para evitar el robo con armas, la lanzó después tras la búsqueda del marido, y a éste y un vecino, tras un ladrón".
Los miembros del TSJ creen que Galíndez podría obtener una pena atenuada por haber actuado bajo emoción violenta. l (Télam)