Miércoles 12 de Enero de 2011
Se viene implementando un nuevo tipo de corralito sobre los dineros de los ciudadanos que dependen de los cajeros automáticos para cobrar sus salarios. Ultimamente lograr extraer dinero de los cajeros automáticos se ha transformado en una verdadera odisea, lo que obliga a quienes poseen sus sueldos encanutados por los bancos, recorrer media ciudad hasta encontrar uno que tenga efectivo y esté dispuesto a entregarlo, sin perjuicio de la larga cola que previamente deba realizar y con el corazón en la mano de que no se acabe antes de llegar a colocar la tarjeta. También se ha instalado un corralito sobre la producción de trigo para los pequeños productores del campo; desde las altas esferas del gobierno no se permite su negociación y ello ocasiona graves perjuicios, puesto que al no disponer de sus productos, los productores deben malvenderlos a las cooperativas, transformadas en meras sociedades especulativas al perder en muchos casos su carácter de tales, o tener que retenerlos mientras recurren a los bancos para que (los que tienen suerte) les otorguen algún crédito para defenderse del virtual corralito y obligados a tener que salir a movilizarse con sus pares en defensa de sus derechos. Mientras tanto la corrupción, la inflación y los robos siguen su curso. Algunos dirán, en fin, es el país que tenemos. Yo diría que es el que tenemos que cambiar antes que nos devoren los albatros.
Amilcar Monti
DNI. 6.038.156