Lunes 16 de Junio de 2014
La Obra Social Ospif (Personal de la Industria del Fósforo, Encendido, Pirotecnia, Velas y Afines), cuya casa central está en Buenos Aires y cuenta con una delegación de reducidas dimensiones en Rioja 1254 3º piso, oficinas 303/304, Rosario, viene incumpliendo con las necesidades de sus afiliados: no les brinda la totalidad de los centros de salud establecidos en la Cartilla Médica Asistencial. En este sentido, y por citar ejemplos, actualmente los sanatorios Norte y Británico no atienden a la gente adherida a Ospif porque no firmaron el convenio correspondiente. Pero, además, las farmacias que se detallan, mayoritariamente tampoco han acordado con la mencionada obra social. Como si esto resultara escaso, las órdenes médicas que necesitan autorización deben ser remitidas a Buenos Aires vía fax o correos electrónicos (órdenes escaneadas). Una vez recepcionadas, auditoría demora entre 48 y 72 horas para dar el OK, siempre y cuando no informe que esa indicación profesional debe ir acompañada de una historia clínica. Esto implica volver a ver al médico para que éste lleve a cabo ese pedido. Desde la Superintendencia de Salud, delegación Rosario, sito en Juan Manuel de Rosas 1601, expresan que ya cuentan con varias denuncias de gente damnificada por la misma razón, aunque también aclaran que no son pocos los que concurren a formalizar el reclamo, a asesorarse, y después no regresan más para presentar la documentación exigida, como ser fotocopias de DNI, Cuil, credencial de la obra social, últimos tres recibos de sueldo, folleto explicativo, entregado oportunamente por un promotor, donde están escritos los beneficios que en la práctica nunca se cumplen. Desconozco por qué Ospif sigue funcionado bajo estas anormalidades, por qué ante las advertencias de la Superintendencia de Salud de Buenos Aires no ha modificado su manera de obrar. En un país organizado, seguramente maniobras como las descriptas no durarían mucho tiempo. O cambiarían o se dispondrían sanciones. Invito a las personas perjudicadas a que asistan a la Superintendencia de Salud para denunciar este problema. También, hago un llamado a las autoridades competentes a los efectos de que actúen con celeridad.
Marcelo Malvestitti